*Por Andrés Pallaro, Emprendedor, Docente y Especialista en Modelos de Negocios.

El mundo viene acelerando su cambio y transformación desde la última década del Siglo 20. ¿Quién puede negarlo? Un conjunto de palabras que aparecen a cada rato entre nosotros reflejan muy bien esta aceleración: competencia, capital de riesgo, tecnologías de la información, inteligencia artificial, derivados financieros, comercio electrónico, biotecnología, startups, potencias múltiples, multiculturalidad, tecnología espacial, outsourcing, open source, redes sociales, dinero electrónico, etc.

Hay mucho debate acerca de si el mundo es mejor o peor que antes de esta arremetida de las fuerzas del cambio. Por ejemplo para Mark Stevenson, autor de “Un Viaje Optimista sobre el Futuro”, se está construyendo un mundo apasionante, en el que humanos y máquinas lograrán armónicas maneras de convivencia y complementación. Para otros, como por ejemplo Thomas Piketty, autor de “El Capital en el Siglo 21″, el mundo va a un estadio de mayor crisis y desigualdad dado que las estadísticas demuestras que la tasa de rendimiento del capital crece más rápido que la tasa de crecimiento de la economía, y por ende los dueños del capital cada vez tienen más dinero frente a la mayoría de la población.

Yo creo que hay indicadores y proyecciones para no matar ninguna de las posturas. Pero aún así veo siempre un mundo de oportunidades. En este marco, una excelente manera que encontré para sintetizar los motores de este cambio acelerado que genera tantas nuevas realidades e hipótesis de lo que vendrá, es el esquema de tres revoluciones de Moisés Naím que te cuento a continuación:

Revolución del más:

Todo crece: habitantes, esperanza de vida, alimentos, ingresos, productos y servicios, educación, ciudades, marcas, etc. Todo esto configura la mayor época de abundancia que ha vivido el mundo.

Algunos datos: De 1950 a la fecha el mundo multiplicó por 5 veces la producción del mundo, por 3 la población y por 3 y medio el ingreso per cápita (promedio)
Y todo esto a pesar de los ciclos, crisis y desigualdades que siempre existen. E incluyendo a todas las regiones, especialmente Africa y Asia.

Revolución de la movilidad:

Todo se mueve más: personas, dinero, empresas, grupos, organizaciones, talentos, etc.

Algunos datos: 215 millones de migrantes existen hoy en el mundo (la cifra más alta de la historia).

En USA, población hispana era de 22 millones en 1990 y de 51 millones en 2011. Las remesas que trabajadores emigrados envían a sus países de origen eran U$$ 37.000 millones en 1980 y U$$ 400.000 millones en 2012. El año 2007 fue el primero en mostrar más gente viviendo en las ciudades que en el campo. Importaciones y exportaciones mundiales eran 39% del PBI mundial en 1990 y 56% en 2010. El coste por km de enviar una tonelada de carga es 10 veces menor que en los años 50. En 1990 había 0.2 teléfonos celulares por 100 habitantes, mientras que en 2010 ya había 78.

Revolución de la mentalidad:

Millones de personas han superado un umbral de acceso a bienes y servicios (pobreza). Y quieren mucho más. Se ha desatado en el mundo el “deseo activo de vivir mejor”.

También se traduce en cambios en creencias y valores: igualdad de género, transparencia, cuidado del ambiente, condena al autoritarismo, etc., hoy son valores cada vez más extendidos y presentes en las distintas regiones del mundo.

Muchas investigaciones han demostrado que el creciminento de la tasa de divorcios en todo el mundo tiene directa relación con el incremento de la educación e independencia económica de la mujer, lo cual refleja una buena parte de esta revolución de la mentalidad.

Estas revoluciones convergentes explican muy bien el mundo en el vivimos. Y es en este mundo en el que los emprendedores estamos cada vez más invitados a imaginar, diseñar e implementar modelos de negocios creativos que sean capaces de aprovechar las oportunidades que encierran estas sociedades del más, la movilidad y la mentalidad renovada.

Ya sabemos que los modelos de negocios son fórmulas para crear, entregar y capturar valor (Steve Blank). En el fondo, siempre se trata de encontrar problemas a resolver, construir oportunidades de hacerlo y diseñar modelos de ejecución de un negocio que puedan ser viables y potentes. Pero a mi criterio podemos hablar de al menos 5 características que ayudan a crear los modelos de negocios más aptos para nuestro tiempo. Te las cuento:

A- Expertos en atender algún segmento que refleje un nuevo espacio de consumo.

Sociedades complejas, con múltiples nichos y nuevas necesidades requieren probar la sensibilidad de los emprendedores para encontrar esos espacios de consumo que se están configurando de forma permanente. Es decir, mercados de bienes y servicios que antes no se consumían o se consumían en ínfimas cantidades y distintas maneras.

Un gran ejemplo de esto está en el mercado de las bicicletas y sus múltiples usos, estilos y formatos hoy en día. Particularmente, la empresa Monochrome aprovecha este nuevo espacio de consumo a partir del negocio de las bicis recicladas. O acaso no vamos a un tiempo donde muchos de nosotros tendremos más de una Bici para distintas actividades y momentos de nuestros días?

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B- Dispongan de fórmulas para reclutar, inspirar y sostener talentos. Y capturar colaboraciones externos reales y recurrentes.

Los equipos de personas y las maneras que ellos se vinculan trabajando cada vez más son los factores que explican las grandes diferencias entre distintos negocios. Encontrar, ensayar e implementar esas matrices de mecanismos e incentivos para la gente es una enorme tarea de cada modelo de negocios.
Por ejemplo como lo hace The Whole Food Market, ese variopinto supermercado de USA, que entre otras cosas es “Great Place To Work” desde 1998 a la fecha. Todo el entramado organizacional de esta compañía es decidida por sus células de empleados, cada uno de ellos define su “propósito” dentro de la empresa y a partir de sus manifiestos públicos todo ciudadano norteamericano tiene “igualdad de oportunidades” para ingresar a trabajar allí.

My Purpose l Company Info l Whole Foods Market

C- Aprovechar a fondo la economía digital para escalar y potenciar el negocio.

No hace falta ser un negocio nativo de Internet para servirse a fondo de la economía digital. Creo que los modelos de negocios más aptos serán cada vez aquellos que logren utilizar las múltiples posibilidades de Internet para diseñar, comercializar, trabajar en equipo, fidelizar, innovar, etc. Mucho de lo que un modelo de negocios necesita hacer bien para triunfar en el mercado pasa por encontrar las maneras para que los bits generen dividendos que los átomos ya no pueden.

Por ejemplo Nature Box y su excelente fórmula de “snacks bajo suscripción”, demuestra un intensivo uso de los espacios digitales, las redes, la personalización de productos en pantalla, etc. Y todo ello potencia en gran medida el éxito del modelo.

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D- Propuestas de valor emergentes del arte de mezclar y blendear. Y que a partir de ello puedan demostrar que son ricas en intangibles (diseño, emocionalidad, etc)

La idea de que lo “simple” es más valioso muchas veces nos dificulta ver la ventaja de las mezclas y las combinaciones. Las propuestas de valor están invitadas a blendear para ser novedosas: diseños, industrias, usos, formatos. colores, etc. Y luego pensamos en presentarlo lo más simple posible al mercado.
Por ejemplo Solar City, una versátil compañía cuya propuesta de valor combinar novedosos elementos de instalación, logística, ahorro de precios, diseño, etc., en el expansivo sector de la energía solar domiciliaria.

Clean Energy Made Easy with SolarCity – See How Solar Energy Works

E- Defender y promover valores, sin transigir. Dotar de significados “de fondo” a la marca.

Cada vez es más real que los consumidores se vinculan con marcas a partir de los valores que las mismas defienden. No podemos perdernos la oportunidad de definir con claridad que valores nos identifican y estamos dispuestos a respetar en todo momento. Ello nos hará mucho del trabajo de marketing que necesitamos, haciendo al mismo tiempo mucho bien al mundo.

Por ejemplo Revolution Foods, que a partir del valor de la sana alimentación de los niños, creó un gran negocio de servicios de comida en instituciones educativas.

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Nunca digamos que es fácil. Claramente no lo es. Pero estoy convencido que estas premisas pueden ayudarnos a crear modelos de negocios más aptos para nacer y sobrevivir en nuestro tiempo.

Nota original en el blog de Andrés Pallaro: http://www.andrespallaro.com/2014/09/08/tres-revoluciones-y-cinco-ejes-para-modelos-de-negocios-mas-aptos/