Ignacio Petracchi es Licenciado en Diseño Gráfico. No lo define tanto su título sino su vocación: la de crear cosas. Hoy vive en Barcelona donde se desempeña dentro de una multinacional. “Cambiar de país te obliga a abandonar la zona de confort”, dice.

A Ignacio siempre le gustó el diseño y la creatividad. De pequeño se sentía motivado a resolver problemas a través del costado creativo. Quizás lo que imaginaba de grande no tenía mucha relación con aquel entonces, pero sentía algo por dentro: intuición.

“A veces uno tiene muy en claro lo que quiere, pero son procesos en los que uno se va descubriendo y siguiendo pequeñas señales que se detectan”, dice.

La profesión futura de Ignacio era casi una certeza. Le gustaba dibujar y pasaba horas haciéndolo. “Era bastante malo, pero quería hacer mi aporte desde la creatividad”, recuerda.

Luego de sus estudios secundarios Ignacio comenzó la Licenciatura en Diseño Gráfico. Le llamaba la atención “la creatividad aplicada con estrategias”. Su primera experiencia laboral fue “un shock con la realidad”. Trabajó en algunos proyectos de una agencia de diseño. Recuerda aquella experiencia como un proceso intenso que lo acercó a lo que sería su profesión real.

“En el crecimiento diario uno va fusionando los aprendizajes teóricos con la práctica, y nunca se deja de aprender. Para un mismo problema hay infinidad de técnicas, recursos, ideas y estrategias”, reflexiona.

Para Ignacio el aprendizaje y el crecimiento siguen siendo dos constantes.

Hace dos años vive en Barcelona, España, donde se desempeña dentro de una multinacional. Para Ignacio cambiar de país lo obligó a abandonar su zona de confort y salir a aprender nuevas cosas al mundo. “Llegás a un lugar y es empezar desde cero, sin conocer el medio, las personas. Pero la curiosidad y las ganas de aprender y superar desafíos siempre pueden más”, cuenta.

Hoy puede hablar sobre experiencias laborales en distintos ámbitos de trabajo y su conclusión es la misma acerca de todos los espacios: lo que más importa es el equipo de trabajo.

“Me sentía estancado y no lograba sacar a flote ningún proyecto propio. Tenía amigos en Barcelona y comencé a contactarlos. Al principio me dediqué a estudiar la ciudad, conocer personas. Y en paralelo empecé a desarrollar proyectos personales que tenía y que poco a poco fueron saliendo a flote. Hoy en día esos proyectos están encaminados y son parte de la motivación diaria”, cuenta.

Para Ignacio su vocación es la creatividad, sin importar el rubro. El diseño es donde se siente más cómodo y donde encuentra las herramientas para desempeñarse. “Además, me sirvió mucho el enfoque emprendedor de la universidad”, dice.

Profesionalmente, hoy sueña con más proyectos, con seguir desarrollando al máximo sus ideas, y también con viajar por el mundo, aprender, y vivir experiencias únicas. “Quiero disfrutar el camino más allá del resultado”.

Cuando piensa en estudiantes de la misma carrera se recuerda a él mismo dando sus primeros pasos. “Hay que animarse, a veces por inseguridades o miedos dejamos de hacer lo que sentimos. La satisfacción de animarse es mucho mayor, incluso si el resultado no fue el que buscábamos”, concluye.

El Centro de Egresados y Empleabilidad de la Universidad Siglo 21 ayuda a todos los estudiantes a identificar competencias, gustos, y a fomentar su desarrollo. Impulsa que entre los alumnos, egresados y el mundo empresarial se generen vínculos. Al igual que Ignacio, podés comunicarte con el centro a [email protected]