MENU
María Belén Mendé

by • 11 julio, 2016 • Destacados, General, NoticiasComments (0)7558

El gen argentino está cargado de dicotomías

Por Mgter. María Belén Mendé, Rectora de Universidad Siglo 21.

Reflexionar acerca de nuestra identidad, de cómo somos, qué valores nos constituyen y cómo nos comportamos y nos vinculamos; en definitiva, qué nos identifica en el colectivo de ser argentinos, resulta un ejercicio necesario en nuestro Bicentenario de la Independencia Argentina.

Aquellos valores que impulsaron a nuestros congresistas y a nuestra sociedad, basados en la independencia, la libertad y un espíritu productivo para construir una gran nación. Es nuestra inquietud analizar aquellos valores que fueron determinantes y fundacionales como se reflejan en la actualidad en los millones de argentinos que hoy somos.

Pensarnos como argentinos es una excelente práctica para mirarnos no sólo introspectivamente, sino también en relación a los otros y, por supuesto, en un contexto mayor que tiene que ver con la historia común que nos atraviesa y nos determina.

Interpelados por ese espíritu y siendo la Universidad un actor social clave para la comprensión y análisis del mundo, a través del Observatorio de Tendencias Sociales y Empresariales indagamos en estos temas y publicamos el estudio “Argentinidad: identidad, valores y estilos de pensamiento de los argentinos”.

El gen argentino está cargado de dicotomías. Nos definimos como “buena gente”, “apasionados” y “trabajadores”, pero también “agrandados”, “egocéntricos” y “corruptos”. El 84 por ciento otorga más valor a las acciones con propósitos colectivos por sobre los individuales. Pero al mismo tiempo nos reconocemos como personas egocéntricas.

La identidad argentina es una auténtica paradoja en la que llamativamente conviven elementos antagónicos. Difícilmente logremos mejores y más sólidos niveles de desarrollo si no superamos estas antinomias.

Este Bicentenario invita a repensarnos como argentinos, a salirnos de nuestras individualidades y egoísmos, para recuperar el sentido de la fraternidad, la aceptación de la diferencia y la construcción de la convivencia.

Es la oportunidad para construir sobre los pilares del diálogo, la educación, la solidaridad, la concordia política y la paz, para proyectarnos de cara al futuro a sabiendas de que ese será el camino que nos haga libres de verdad.

 

*Publicado originalmente en La Voz.

 

Compartí en:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInPin on PinterestEmail this to someone

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>