MENU
Industria

by • 29 marzo, 2016 • Management y Emprendedurismo, TecnologíaComments (2)1888

La cuarta revolución industrial

Por Mgter. Raúl Barroso. Secretario de Posgrado y Educación Continua. Escuela de Negocios de la Universidad Siglo 21.

Del 20 al 23 de enero tuvo lugar la reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos bajo el lema “El dominio de la Cuarta Revolución Industrial”, un acontecimiento que reúne cada año a más de un millar de dirigentes mundiales del mundo de la empresa, la ciencia o de los gobiernos.

El concepto de Cuarta Revolución Industrial se vincula al concepto acuñado por el gobierno alemán de Industria 4.0.

Alemania intuyó la Cuarta Revolución Industrial en 2006 cuando trazó su High-Tech Strategy y la ratificó en 2011 con la ayuda de un grupo de empresarios, políticos y académicos que andaban preocupados por la manera en que el Internet de las Cosas (IoT) afectaría al futuro industrial del país. Liderados por la multinacional Bosch, constituyeron un grupo de trabajo para que les ayudara a crear un marco común de aplicación de las nuevas tecnologías en la industria. Este grupo, al que denominaron Industria 4.0, se encargó de describir cómo sería la vida en las nuevas fábricas, donde todos los procesos estarán conectados gracias al IoT. Este concepto, inventado por el británico Kevin Asthon en el año 1999 en el Auto-ID Center del MIT, traslada Internet al mundo físico y permite la interconectividad entre cualquier objeto cotidiano o industrial mediante sensores.

Lo que los economistas describen como la Industria 4.0 está destinada a ser la 4ª Revolución Industrial; tras la automatización de la industria en el siglo XVIII (considerada Industria 1.0), la división del trabajo y la producción en cadena de principios del siglo XX (Industria 2.0), y la revolución tecnológica de finales del siglo XX (Industria 3.0), ahora estamos hablando de la digitalización de los sistemas de producción que impactará enormemente en las empresas y en la manera en la que la economía afecta a las personas, la sociedad y los países.

Al desarrollo de la digitalización y la generalización de la TI se unen ahora la producción y la conectividad de red, haciendo posible las fábricas “inteligentes”, donde las máquinas se comunican entre sí.

Las empresas pueden adaptar productos y servicios individuales para los clientes en cualquier parte del mundo y los clientes, ajustar la configuración de fábrica para crear sus propios productos.

Klaus Schwab, director general y fundador del FEM, declaró ante la prensa que “el problema está en que ni los gobiernos ni la sociedad civil serán capaces de paliar los grandes desarreglos económicos que ocasionará este auténtico maremoto que tendrá importantes consecuencias económicas, políticas y sociales a nivel mundial”.

Durante la rueda de prensa Schwab, un ingeniero y economista alemán de 77 años, presentó su libro titulado “La Cuarta Revolución Industrial” que, en casi doscientas páginas, pinta un panorama sombrío de la situación económica internacional caracterizada por el aumento desenfrenado de los intercambios.

Los cambios en los modelos de negocio tendrán un profundo impacto en el empleo en los siguientes años. Muchos de los principales impulsores de la transformación, afecta a las industrias a nivel mundial y se espera que tengan un significativo impacto en el empleo. En muchos sectores y países, la mayoría de las ocupaciones o especialidades no existe aún.

Según una estimación popular, el 65% de los niños que están ingresando en la escuela primaria hoy, terminarán trabajando en nuevos tipos de trabajo que todavía no existen.

Ante un panorama laboral que evoluciona rápidamente, la capacidad para anticipar y prepararse para futuras necesidades de competencias, contenido del trabajo y el efecto global sobre el empleo es cada vez más crítica para los negocios, los gobiernos y los individuos con el fin de aprovechar plenamente las oportunidades que presentan estas tendencias, y para mitigar sus efectos indeseables.

El Informe del Foro Económico Mundial “El Futuro de los Empleos” busca entender el impacto actual y futuro en los niveles de empleo, habilidades y contratación en diferentes industrias y países. En el informe se ha preguntado a los Directores de Recursos Humanos de las mayores empresas cómo imaginan que los empleos en su industria van a cambiar hasta el año 2020.

Los desarrollos en los campos antes inconexos tales como la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, la robótica, la nanotecnología, la impresión 3D y la genética y la biotecnología se están todos vinculando y amplificando unos con otros.

Los sistemas inteligentes -hogares, fábricas, campo o ciudades enteras-van a ayudar a abordar problemas que van desde gestión de la cadena de suministro hasta el cambio climático. Los encuestados esperan también que el impacto se producirá dentro de los próximos 5 años, destacando la urgencia de la acción de adaptación en la actualidad.

Se espera que la fuerza de trabajo mundial presente un importante cambio entre las familias de puestos y funciones. En los países incluidos en el informe, las tendencias actuales podrían conducir  a un impacto en el empleo neto de más de 5,1 millones de empleos debido a los cambios del mercado de trabajo durante el período  2015-2020, con una pérdida total de 7,1 millones de puestos de trabajo, dos tercios de los cuales se concentran en funciones, tales como papeles de oficina y administrativos y de una ganancia total de 2 millones de puestos de trabajo, en campos relacionados a Informática y Matemáticas y Arquitectura e Ingeniería.

La investigación también preguntó a los encuestados explícitamente sobre nuevas y emergentes categorías de trabajo y funciones que se espera van a ser de vital importancia para su industria para el año 2020. Los dos tipos de trabajo se destacan debido a la frecuencia y la consistencia con la que se mencionaron en prácticamente todas las industrias y geografías. Los primeros son los analistas de datos que las empresas esperan que les ayudará a dar sentido y generar puntos de vista del torrente de datos generados por las aplicaciones tecnológicas. El segundo es representante de ventas especializado, ya que prácticamente todas las industrias necesitarán expertos en la comercialización de las ofertas del B2B y B2C, ya sea debido a la naturaleza técnica innovadora de los propios productos o debido a los nuevos objetivos de clientes con el que la compañía aún no está familiarizada, o ambos.

El avance tecnológico es de tal magnitud que un estudio de McKinsey estima que hoy mismo se podrían automatizar el 45% de las tareas existentes en EE.UU. Pero no hay que confundir tareas con puestos de trabajo: un puesto de trabajo o una profesión comprende múltiples tareas, como la interacción social o el ejercicio físico.

Para evaluar el impacto sobre el empleo, debemos analizar cuántas de las tareas de cada profesión corren el riesgo de ser automatizadas.

Eso es precisamente lo que han hecho dos profesores de la Universidad de Oxford, Carl B. Frey y Michael A. Osborne. En su análisis identifican tres grupos de tareas que la tecnología todavía no será capaz de desempeñar en las próximas dos décadas: percepción y manipulación en entornos desordenados, inteligencia creativa e inteligencia emocional.

Se estima que la tecnología ya es capaz de automatizar profesiones cualificadas (contadores, analistas financieros y economistas), mientras que aquellas en las que la interacción humana y la creatividad tienen más importancia (médicos, músicos) son las que están más protegidas.

Ante ello, Klaus Schwab fundador del Foro Económico Mundial reclama el desarrollo de una visión integral y compartida de cómo la tecnología está afectando a nuestras vidas, para reformar los entornos económicos y sociales. “Nunca ha habido un momento de mayor promesa, o uno de mayor peligro potencial. Los tomadores de decisiones de hoy, sin embargo, están atrapados en el pensamiento tradicional, lineal, o demasiado absorbidos por las múltiples crisis que exigen su atención, que dificultan pensar estratégicamente sobre las fuerzas y la innovación que configuran nuestro futuro”.

Según los autores del informe, para evitar el desastre debemos apostar por una revolución del talento: y las empresas, acostumbradas a ser consumidores pasivos de trabajadores talentosos, son las primeras que deben fomentarla si no quieren perder el tren del progreso.

Las empresas tendrán que apostar por el desarrollo del talento como pilar mismo de su crecimiento futuro. Más complejo si cabe es el papel que deberán cumplir los políticos, que deberán liderar un cambio en el sistema educativo y la regulación del mercado de trabajo, que llevan décadas de retraso en muchos países. Y a todos nosotros, como trabajadores, no nos quedará otra que desarrollar nuestro talento, abrazando el aprendizaje permanente.

 

Compartí en:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInPin on PinterestEmail this to someone

Artículos Relacionados

2 Responses to La cuarta revolución industrial

  1. Daniel Omar dice:

    Me resulto muy interesante el artículo, pero me cuesta visualizar la realidad en nuestro país en lo que es educación y trabajo, es como ver la otra orilla y no encontrar el puente para cruzarlo. . .

  2. Marcelo Omar dice:

    Me gusto mucho el artículo, y me dibujo el panorama futuro de los que hoy tenemos cerca de 50 años, realmente tenemos muchas posibilidades de perder el protagonismo en nuestros trabajos, por falta de entrenamiento y por otro lado me duele pensar que esta automatización de la producción y ola tecnológica que se viene pondrá en riesgo la integridad de los conocimientos y la polifuncionalidad del hombre en el trabajo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>