Tanto hombres como mujeres experimentan niveles similares de bienestar, alcanzando un 50, 6% y 55,8% respectivamente, aunque los números muestran que el género femenino son un poco más felices. Las cifras se obtuvieron del estudio que realizó la Universidad Siglo 21 para conocer las características y los niveles de felicidad laboral de los argentinos. Del mismo informe se conoció que las personas poco satisfechas en sus trabajos llegaron al 24, 8%.

La investigación se basó en encuestas a trabajadores argentinos de ambos sexos, con edades comprendidas entre los 18 y 65 años, que residen en las de Buenos Aires, Comodoro Rivadavia, Córdoba, Corrientes, Mendoza, Rosario y San Miguel de Tucumán.

Además con este estudio se pudo observar que en Córdoba están los empleados menos felices del país, lo afirmó el 31% de ellos. Mientras que, Comodoro Rivadavia resultó la localidad con trabajadores más felices, el 68,6% de ellos lo expresaron, y paradójicamente, hoy se encuentran enfrentando las consecuencias de los fenómenos naturales.

Por otra parte, los datos indicaron que a medida que pasan los años, la felicidad se incrementa, ya que casi el 60% de los trabajadores entre 51 y 65 años se sienten muy felices en el trabajo, mientras que los jóvenes entre 18 y 30, llegan al 47,5%.

En relación al tamaño del lugar de trabajo, la investigación arrojó que se sienten mejor aquellos que trabajan en micro empresas (62%), y por el contrario, quienes desarrollan tareas en grande empresas menos alcanzan el bienestar (28%). Además, los porcentajes más altos de la felicidad se encuentran en los puestos de gerentes, de los cuales el 73,6% afirma sentirse muy feliz.

También, con el estudio se indagó en los recursos motivacionales que tienen las empresas y organizaciones laborales para estimular el bienestar de sus empleados.

Los datos recogidos permitieron afirmar que existen 16 factores cuya satisfacción aumenta la felicidad con el trabajo o, en caso de no cumplirse, la disminuye.

Entre ellos: orgullo de pertenecer a la organización, sentirse valorado o desafiado, compensaciones no económicas, remuneraciones económicas, reconocimiento al resultado, calidad del feedback, eficiencia grupal, contar con recursos y tiempo necesario para realizar sus tareas.

Parece que, en términos generales, la felicidad sobrevuela en los ámbitos laborales. No obstante las conclusiones de este informe ofrecen sugerencias tanto para directivos de las empresas como para los trabajadores para crear espacios aún más placenteros. Por ejemplo, un indicio que se evidenció es que los empleados argentinos cuando se ven satisfechos con los recursos motivacionales van a ser más felices. Por eso, a los gerentes se les recomienda cuidar estratégicamente a los colaboradores, a principalmente a través de hacerlos sentir orgullosos de trabajar allí, destacar el valor de las tareas que realizan cotidianamente y proponerles objetivos desafiantes, a la altura de sus capacidades. También, hacer esfuerzos por mantener activa una política de compensaciones y beneficios, tanto con o como sin remuneración económica.

Para el grupo de los trabajadores el consejo que esboza el estudio es que puedan determinar el nivel de desafíos que quieren experimentar; si son inalcanzables o muy bajos o están a la altura de sus habilidades y que puedan experimentar un buen nivel de desafíos. Además, una vez resuelta la satisfacción con el dinero y otros beneficios no económicos que percibas, esta investigación recomienda que encontrar los sentidos de pertenencia a la firma.

Entonces, resultados y sugerencias ya están puestos sobre la mesa. El informe demuestra que la sensación de felicidad en el trabajo está dada por la alta frecuencia de emociones positivas y la baja frecuencia de emociones negativas. En ese sentido, la fórmula es simple: cuantos más elementos ofrezca el contexto laboral para crear climas de bienestar, los colaboradores estarán más satisfechos. Y en la coyuntura actual los “happy workers” empiezan a ser sinónimos de éxito individual y colectivo.