Por Carlos Mazalán*. Docente del Seminario “El camino a la transformación digital”.

En treinta años de trabajo unido a la tecnología, veinte como consultor en marketing y comunicaciones y muchos de observar la realidad, una de mis frases de cabecera se confirma una y otra vez: Lo único constante es el cambio. 

Si hacemos un repaso rápido de la evolución tecnológica reciente, partimos de los años 50, cuando no teníamos redes. Sucedió en este siglo: las empresas se conectaron y empezaron a intercambiar datos que hoy son procesos; para el 2010, también los individuos formábamos parte de la red y hoy ya no podemos imaginarnos desconectados. En Argentina, más del 74% de la población tiene acceso a Internet, hay más de un celular por persona y más de la mitad son smartphones.

Internet y lo que llamamos la Sociedad del Conocimiento cambiaron las formas en las que nos comunicamos, compramos, consumimos medios, cultura, productos.

Cambiaron y cambian constantemente las reglas de juego. Lo que sabíamos ya no lo sabemos, y lo que viene es pura incertidumbre.

Lejos de caer en el miedo o paralizarnos, tenemos que buscar el estímulo que nos permita surfear de la mejor forma posible esta ola tecnológica y no quedar bajo el agua. Entender, ser inquietos, no negar los cambios en nuestros propios negocios son las claves de la oportunidad que puede representar el futuro.

Es interesante analizar cómo lo que vivimos en nuestras casas es la validación de cambios constantes; mientras que en nuestra vida laboral, profesional y empresarial, permanecemos anclados en modelos que, aunque no sepamos de qué manera, percibimos que en algún momento serán diferentes.

Hoy compramos pasajes en avión o paquetes de turismo por la web o el celular, reservamos un restaurante, adquirimos algo por Mercado Libre, vemos una serie en Netflix o, en lugar de ir a la biblioteca, tenemos a Google en la punta de los dedos. Si, de esta forma, vemos que hay muchas industrias y negocios que se van tecnologizando, ¿por qué, muchas veces, nos negamos a explorar nuevos caminos, no sólo para mejorar lo que hacemos, sino para expandir nuestros horizontes?

La Actitud 2.0 es un concepto que promuevo porque implica ser inquietos, preguntarse cada día qué de nuevo podemos usar que ayude a nuestros negocios, considerando desde procesos a herramientas de comunicación.

Esa actitud, que también es la de compartir y comunicar, es la que puede motivarnos a transformar a un competidor en un colega; alguien que hace lo mismo es alguien que nos puede ayudar a crecer, a pensar junto con otros miembros del mismo ecosistema, en cómo mejorar cada día.

Es cierto que la tecnología cambia las reglas. Es cierto que, como sucedió en la era industrial con los procesos artesanales, hay trabajos que van a desaparecer o a ser reemplazados por inteligencia artificial. Pero, ¿qué tal si en lugar de esperar la agonía, empezamos a pensar, crear, reinventarnos, actualizarnos en forma proactiva y en consonancia con los tiempos que corren?

Algo simple de decir, no tan claro de hacer. ¿Cómo apalancarnos en la tecnología para generar nuevos y mejores negocios, o para expandir los que tenemos? ¿Dónde encontrar las herramientas adecuadas para llegar a clientes nuevos y actuales, o para relacionarnos mejor con nuestros proveedores? ¿Cómo, en suma, extender nuestra capacidad comercial y lograr que nuestros clientes tengan tan buenas experiencias con nuestros negocios como las que tenemos cotidianamente con esas empresas que consideramos un ejemplo de estos tiempos?
El camino es la innovación, el trabajo en equipo, cooperativo y creativo. Es preguntarse estas cosas cada día. Leer, investigar, aprender. Es no tener miedo a probar. Estar dispuestos a evolucionar y a cambiar sin temor al fracaso.

***

El seminario “El camino a la transformación digital” será dictado por importantes especialistas en el nuevo Centro Universitario Siglo 21, ubicado en el complejo Alrío en Vicente López, Buenos Aires.

El edificio demandó una inversión de 3,5 millones de dólares, cuenta con 950 mts2, un amplio espacio de co-working, un auditorio para 150 personas, salas para reuniones y aulas equipadas con tecnología de última generación. Su diseño de avanzada, permite desarrollar una metodología educativa de vanguardia.

* CEO de Mazalán Comunicaciones. Docente, conferencista y director de Diplomatura en Comunicaciones Digitales y Social Media de la Universidad Siglo 21.