Las neurociencias son aquellas disciplinas que se encargan de estudiar el desarrollo, estructura, funcionamiento y patología del Sistema Nervioso del ser humano. Trabajando en conjunto con la biología, antropología, física, química y medicina, entre otras, las neurociencias abarcan diferentes niveles de análisis para poder comprender el origen de  las funciones nerviosas.

Ahora bien, en su conexión con la psicología, la finalidad de las neurociencias es entender el funcionamiento mental e intentar explicar cómo funcionan las células nerviosas para producir la conducta, y cómo -a su vez- estas células están influidas por el medio ambiente. De esta manera, se produce una nueva forma de entender las conductas de las personas, cómo aprende, cómo almacena información el cerebro y cuáles son los procesos que facilitan el aprendizaje.

En nuestro país, la Licenciada Raquel Krawchik es la primera psicóloga en iniciar la incorporación de las neurociencias y psicología cognitiva en la Universidad Nacional de Córdoba, creando la primera cátedra. Es, además, quien ha facilitado la promoción de la temática fuera de los laboratorios para convertirse en una propuesta concreta de intervención en las clínicas, en donde siempre ha primado el psicoanálisis. En consecuencia, se abrieron nuevas posibilidades de conocer autores extranjeros que hasta el momento no tenían relevancia pero que avanzaron considerablemente en el estudio sobre las conductas, sus aprendizajes y tratamientos.

En el marco de su visita a la Universidad siglo 21, entrevistamos a Raquel Krawchik para que nos cuente más sobre estas nuevas formas de proceder en la psicología.

¿De qué manera ha sido la evolución hasta llegar a las neurociencias y la psicología cognitiva?

Lic. Raquel Krawchik (RK): “En un tiempo, no hace tanto, la psicología estaba muy vinculada a la clínica, un poco por sus orígenes, Freud y otros, quienes trataban pacientes con trastornos psicológicos, entonces la psicología se fue orientando preferentemente hacia la clínica. Y yo podría decir que desde la mitad del siglo pasado en adelante, la psicología fue evolucionando hacia las ciencias del comportamiento. El comportamiento humano está en todos los niveles de ocupación de la vida del hombre, entonces la psicología fue virando hacia buscar explicaciones y encontrarlas para poder comprender el comportamiento humano; y más que eso, para poder predecirlo.

En esa expansión de la psicología hacia el comportamiento humano, las neurociencias fueron desarrollándose cada vez más”.

¿Cuál es la importancia que tienen las neurociencias?

R.K: “Dan fundamento a la organización y desarrollo de los procesos mentales. Dan fundamento funcional. Poder comprender cómo funciona el sistema nervioso te permite saber hacia dónde intervenir para producir modificaciones de comportamiento necesarios en las diferentes circunstancias. En la publicidad, el psicólogo ocupa un rol muy importante porque tiene que poder comprender cómo funciona la mente del grupo poblacional al que va dirigido el producto, para ofrecerlo de una manera que sea atractivo. Si conoce el código, el esquema mental, si conoce los procesos mentales de esa población, puede saber cómo ir a la creación de las necesidades.

Lo mismo ocurre con la información…

R.K: “En la información ni que hablar, porque justamente se trata de procesar información y modalidades del procesamiento de la información. Sin conocer las funciones nerviosas, uno confunde, sesga la información de ciertos comportamientos. Por ejemplo, hay chicos que tienen dificultades en el aprendizaje… la pregunta del millón es: ¿tienen dificultad en el aprendizaje o la oferta pedagógico-didáctica no corresponde a sus habilidades cognitivas y modalidades de procesamiento de la información? Esto es un problema, porque se estigmatiza: él es el que tiene dificultades en el aprendizaje, él es el que vio al psicólogo, él es el que vio al psicopedagogo, él es el que fracasa en la escuela”.

En relación a esto, Raquel profundiza en la problemática del exceso de diagnósticos de déficit de atención en los estudiantes y explica que “es dramático porque tenemos una sociedad que entrena al niño a la atención multiple, superficial y simultánea, y luego en la escuela tiene que atender durante cuarenta minutos una sola y no lo logra”.

Por otra parte, las nuevas tecnologías también entran en este juego cognitivo y procesos de aprendizaje en la escuela. En la visión de la Lic. Krawchik, “las funciones cognitivas que se activan en este tipo de utilización de las nuevas tecnologías son muy distintas a las que se utilizan en los mecanismos viso-gráficos. Inclusive hay bibliografía muy interesante sobre el nuevo cerebro de los niños. O sea, no podemos ir con una pedagogía que camine en carro y una mente infantil y funciones cerebrales cognitivas en el niño que van en jet”.

Frente a este panorama, ¿hay propuestas para incorporar la psicología cognitiva y neurociencias en el ámbito educativo?

R.K: “Sí, hay propuestas. Hay muchas. Los que más avanzaron fueron los países anglosajones, que es donde más se desarrollaron las ciencias del comportamiento y las neurociencias, y tienen muchas propuestas educativas. Hasta tienen ofertas educativas para niños con inteligencia superior, por ejemplo. Acá, sí se conoce, hay ofertas sobre todo del ámbito privado pero todavía no es ingresado como política educativa. Hay resistencia al cambio, hay dificultades para abrir la mente. Quienes tenemos que abrir la mente somos los que venimos de otro lado, porque uno hoy va en los medios de transporte y hay un niñito de dos años que juega con la tablet, si la tiene. Ahí está la igualdad de oportunidades: si todos las tuvieran, todos los niños tendrían la oportunidad de desarrollar habilidades cognitivas, sucede que no todos lo tienen”.

¿Cuánto tiempo crees que llevará tratar de que se incorpore este tema en la Universidad?

R.K: “No sé. Lo que sí te puedo decir, es que en la actualidad hay publicaciones científicas que descubren procesos descubiertos hace mucho. Si la ciencia no va de la mano del conocimiento global, del conocimiento histórico, fundacional de las ciencias, siempre hay uno que se va a preguntar algo y va a investigar. Se avanza mucho en cuánto a cómo funciona el cerebro porque hay mejores tecnologías para eso, y todo lo demás es en realidad más una decisión política, de cambio de paradigma porque las condiciones están. Absolutamente están. Están las condiciones, el conocimiento, los medios y cada vez más cerca. Falta la implementación, porque en la implementación de estos nuevos paradigmas hay gente que queda afuera si no se abre, si no cambia y se resiste”.

Finalmente, Raquel ahonda en el papel que tiene el lenguaje en estas disciplinas, en la construcción de las percepciones y en la organización de los procesos mentales de cada persona. Ella explica que “el  lenguaje, que es representativo, connotativo, y constructor de percepciones, no es utilizado de una manera inofensiva. Entramos a utilizarlo con naturalidad y estamos sesgando una mirada sobre la población. Donde uno dice menores no se imagina niños, se imagina jóvenes delincuentes, por ejemplo”.

“Y los medios son los que más utilizan esta herramienta. A veces -o generalmente- lo utilizan inocentemente, porque lo utiliza la justicia, lo utiliza la policía. Si a los adolescentes les decís que se agrupan en tribus urbanas, que son “ni ni”, que son adolescentes porque adolecen, no da para que haya una buena relación, un buen vínculo”.