Un informe realizado por el Observatorio de Tendencias Sociales y Empresariales de la Universidad Siglo 21 en siete ciudades principales reveló que un tercio de los trabajadores consultados considera que su jefe o líder los inspira.

El principal factor que predice felicidad es el contexto laboral son los niveles de orgullo por el trabajo, según lo determinó una investigación desarrollada por el Observatorio de Tendencias Sociales y Empresariales. En función de este resultado, se realizó una encuesta a más de mil trabajadores argentinos para analizar de qué manera evalúan a sus líderes y cómo las acciones de sus superiores impactan en sus niveles de orgullo por el trabajo.

Fueron consultadas telefónicamente 1050 personas, entre los 18 y 65 años, que viven en Ciudad de Buenos Aires, Comodoro Rivadavia, Córdoba, Corrientes, Mendoza, Rosario y San Miguel de Tucumán.
Solamente el 27 por ciento de los trabajadores se manifestó “totalmente de acuerdo” con la afirmación “tu jefe o líder te inspira”. Una baja proporción (35,2 por ciento) eligió la opción “totalmente de acuerdo” para la afirmación “tu líder saca lo mejor de vos”.
El 30,1 por ciento de los trabajadores considera que su jefe o líder se pone en su lugar y los entiende. Un 39,5 por ciento acordó con la afirmación “tu líder o jefe inmediato colabora y fomenta el trabajo en equipo”, y solo el 30,8 por ciento de los encuestados considera que su líder maneja adecuadamente los conflictos en el trabajo.
Por último, el 12,8 por ciento de los trabajadores consultados considera que su líder cumple o posee las cinco características más influyentes sobre el orgullo en el trabajo.
Mientras el orgullo por el trabajo es un factor saludable que promueve el bienestar y rendimiento de un trabajador, en el polo opuesto se encuentra el cinismo que se refiere a un estado psicológico caracterizado por la pérdida de interés y desvalorización del trabajo.

Los análisis descriptivos indican que el 61,5 por ciento de los encuestados se siente entusiasmado con su trabajo.

Casi la mitad de los trabajadores (48,6 por ciento) lo considera estimulante. Mientras que, en contrapartida, el 20,2 por ciento perdió interés en su trabajo y el 25,3 por ciento se siente cada vez menos involucrado. Además, el 27,7 por ciento de los consultados duda que su trabajo contribuya para algo interesante.

Características de un líder emocionalmente inteligente

Daniel Goleman, autor del libro La Inteligencia Emocional, señala “se contrata a los directores generales por su intelecto y su pericia empresarial y se los despide por su falta de inteligencia emocional”. Este modelo plantea que un líder emocionalmente inteligente posee las siguientes características:
Autoconciencia: percibe sus propios estados emocionales.
Autocontrol: capacidad de manejar los propios impulsos.
Actitud Positiva: ante una situación de crisis no se paraliza sino que intenta encontrar una solución o alternativa.
Adaptabilidad: capacidad de acomodarse a las modificaciones del ambiente.
Empatía: puede ponerse en la situación y los sentimientos de los demás.
Liderazgo inspirador: capacidad de motivar a los trabajadores para mejorar sus condiciones.
Gestión de Conflicto: ávido para resolver situaciones conflictivas.
Trabajo en Colaboración: coopera en los grupos de trabajo.
Influencia: capacidad de motivar o generar cambios en las personas.