Por Melanie Bacaloni. Licenciada en Diseño de Indumentaria y Textil de la Universidad Siglo 21. Tutora de la carrera. Socia y diseñadora de Forget Yesterday.

A cinco años de nacer como trabajo final de la Licenciatura en Diseño de Indumentaria y Textil de Siglo 21, la marca cordobesa de ropa Forget Yesterday, configura un ejemplo de jóvenes emprendedores que lograron hacer emerger un negocio de indumentaria destinado a hombres y mujeres de todo el país. La formación en gestión como una de las claves emprendedoras.

Como en varios escenarios en donde es uno mismo quien también puede tomar la posta de la profesión y animarse a inventar proyectos que puedan resultar sustentables, la moda y el diseño configuran un terreno fértil para la imaginación y creación de los propios emprendimientos.

Al igual que en los casos menos pensados, en 2011 desde una serie de reuniones de un grupo de compañeros estudiantes de la Licenciatura en Diseño de Indumentaria y Textil de Siglo 21, nació lo que luego se transformaría en una marca de ropa cordobesa que hoy se anima a vestir a mujeres y hombres de todo el país: Forget Yesterday. El proyecto surgió como el trabajo final de grado de Gonzalo Alvarez, fundador de la marca, a la cual nos sumamos en primera instancia yo, y luego Matias Fernandez Alaminos, actual alumno de Diseño Industrial de la Siglo 21.

La visión holística de la gestión es muy importante para quienes se emprenden en el mundo de la moda.

A veces, enfocarse sólo en la parte creativa puede tornarse un problema que quienes diseñamos no siempre logramos ver: la realidad es que son varias las herramientas que hay que tener en cuenta para llevar a cabo un emprendimiento propio.

Forget Yesterday fue el proyecto de tesis de un compañero de la Universidad. Conocí el proyecto desde que se gestó, y logré apropiarme rápidamente de él aportando mi visión desde un enfoque de comunicación e imagen de la marca.

Comenzamos con una propuesta unisex de prendas básicas, con una vuelta de diseño bastante no convencional en el mercado cordobés. Y hoy tenemos como prioridad la búsqueda de los detalles, la calidad y la diferenciación.

 

Formarse para emprender

Hoy en día la industria tiene una necesidad de profesionalización muy grande. La demanda laboral no sólo abarca a los diseñadores como profesionales, sino también a quienes tienen una visión comercial muy marcada, y un ferviente interés en el campo de la moda.

El mercado necesita dos perfiles, dos roles profesionalizados, tanto el diseñador como el gestor de moda: distintos pero complementarios.

La pasión y el estar dispuesto hacen que las oportunidades comiencen a surgir. Los traspiés son siempre parte del camino y hacen más rico al proceso.

Desde el ámbito personal, mi primer emprendimiento surgió cuando aún era alumna de Diseño de Indumentaria y Textil. Regresé de un viaje con el impulso de emprender una producción que luego se convirtió en una marca. La experiencia fracasó porque no tuvo planificación, fue totalmente impulsivo. Manejar la ansiedad y los impulsos es importante.

 

La importancia del trabajo en equipo

Una de las consignas centrales a la hora de llevar adelante un emprendimiento es el trabajo en equipo. Tan importante como la creatividad y la intuición, es el trabajo colaborativo en el que se nutren visiones distintas pero con objetivos unificados. Y dentro del equipo, resulta fundamental la capacitación de todos, la lectura, la observación: de allí siempre pude surgir un buen proyecto.

Tomar conciencia de que lo que uno hace es llevar adelante un negocio también cobra nuevas dimensiones. En ese momento que ya no estamos haciendo ropa para vender a nuestros amigos y familiares, y un extraño en la vía pública pasa caminando con una prenda de tu marca, es una sensación increíble.