Por Lic. Esp. Francisco J. César. Tutor de la Lic. en Gestión Ambiental de la Universidad Siglo 21. Fundador de Grupo Consultor Conciencia. Docente de la cátedra de Control de la Contaminación del BAC-SPINOZA.

Un residuo peligroso es “todo residuo que pueda causar daño, directa o indirectamente, a seres vivos o contaminar el suelo, el agua, la atmósfera o el ambiente en general.”* A partir del año 2003 a miles de empresas en la Provincia de Córdoba se les exigió inscribirse en un registro como “Generadoras de Residuos Peligrosos” mediante la Ley 8973 y el decreto 2149 de adhesión a la legislación nacional 24051 de Residuos Peligrosos. Aquellas que, en sus procesos productivos, produjeron uno o más Residuos Peligrosos debieron realizar un trámite de inscripción y disponer de sus residuos de manera adecuada para preservar la vida y no alterar la calidad de los recursos naturales.

Disponer un residuo peligroso no es económico, se debe pagar un transportista habilitado para esa actividad y un operador que pueda recibir dicho residuo. Los operadores pueden tratar el residuo eliminando los contaminantes, transformarlo en un residuo no peligroso o pueden disponerlo en un lugar donde se garantice su inmovilidad, es decir que el residuo que contiene los contaminantes quedará allí de manera permanente. Para la legislación** “Son plantas de  disposición  final los lugares especialmente acondicionados para el depósito permanente de residuos peligrosos en condiciones exigibles de seguridad ambiental.”*** Es exactamente este servicio el que provee la empresa TAYM S.A como Operador de Residuos Peligrosos.

La suma invertida por muchas empresas de Córdoba e incluso empresas de otras provincias que contratan a TAYM S.A. como operador asciende a millones de dólares anuales.

Es el mayor operador de residuos peligrosos de Córdoba y las empresas abonan estos costos con el objetivo de que sus residuos queden inmovilizados.

Sin embargo, una lluvia provocó una de las mayores tragedias ambientales de las que se tendrán registro en la Provincia de Córdoba. El predio de la empresa operadora de residuos peligrosos se inundó y su dique de contención realizado a partir de un talud de tierra cedió frente a la presión del agua, lo que provocó que miles de litros de agua escurran libremente. La corriente de agua trasladó físicamente residuos fuera del predio.

Desde la Secretaría de Ambiente y Mitigación del Cambio Climático se mencionó que se encontraron tubos fluorescentes, baldes de pintura y residuos asimilables a urbanos fuera del predio.

Lo que se ignora es cuál fue el impacto real más allá de los residuos físicos encontrados ya que como se sabe, el agua entró en contacto con el depósito de seguridad y muchos de los contaminantes entraron en la fase líquida, como puede ser el caso de agroquímicos, metales pesados o hidrocarburos.

Es altamente probable que los contaminantes hayan perdido su inmovilidad y hayan sido trasladados por la escorrentía superficial o por la infiltración hacia el suelo o las napas.

El listado de residuos peligrosos que recibe la empresa en su predio es demasiado extenso para listarlo pero podemos mencionar los más importantes: compuestos que contengan Cromo hexavalente, Zinc, Cobre, Selenio, Cadmio, Plomo, Arsénico, Mercurio, Cianuros Inorgánicos, Fenoles, entre otros.

Las empresas que han pagado enormes sumas de dinero cumplimentando la legislación ambiental y dispusieron sus residuos de una manera adecuada ahora ven que sus compuestos contaminantes vuelven a ser liberados.

 

¿Qué será de esos compuestos?

En su mayoría no son biodegradables; esto quiere decir que no se convertirán con la acción del tiempo y de los procesos naturales en un compuesto no contaminante, sino que son persistentes. Se asentarán en el suelo o en las aguas provocando polución en los seres vivos que interactúen con esos recursos, ya sean plantas o cultivos que utilicen esa agua y ese suelo o los animales que coman esas plantas o beban esa agua, ya sea superficial o subterránea extraída desde una perforación. A su vez los contaminantes son bioacumulables, es decir que van adquiriendo concentraciones más elevadas a medida que avanza por la cadena trófica, por ello son tan peligrosos para las personas ya que nos encontramos al final de esta cadena.

La primera obligación de la empresa y del Estado será tomar todas las medidas necesarias para evaluar si efectivamente existe contaminación y cuál ha sido el radio de influencia de movilidad de los contaminantes.

Esto resulta extremadamente complejo ya que la escorrentía ha recorrido varias decenas de kilómetros provocando una superficie de cobertura muy extensa. Este diagnóstico debe cubrir el análisis de todos los contaminantes probables de ser encontrados y no sólo algunos parámetros como pH y turbidez.

En caso de detectarse contaminación la empresa responsable debe hacerse cargo de la remediación de los recursos afectados.

 

Plan de Contingencias

La normativa mencionada exige que la planta de disposición final tenga un Plan de Contingencias vigente para eventualidades y accidentes. Este plan no es solo un documento escrito para cumplimentar con dicha normativa, sino que además es una herramienta de gestión ambiental para evitar cualquier tipo de imprevisto. Sin embargo, dicho documento prevé que si aun tomando todas las medidas precautorias el imprevisto sucede, la empresa debe tener una rápida respuesta de acción para evitar que el daño se propague en su mayor dimensión.

El secretario de Ambiente y Mitigación de Cambio Climático de Córdoba argumentó en una entrevista radial que una lluvia de esa intensidad tiene una frecuencia de aparición de 500 años. Esto, lejos de aliviar las reponsabilidades, deja en evidencia una gran falencia de diseño ya que se conocía que una precipitación así era probable y además el diseño de ingeniería para una planta de tales características debe estar preparada para los eventos extremos registrados e incluso poder tolerar aún más. Para volver a contextualizar, TAYM S.A. es uno de los depósitos de residuos peligrosos más grandes de la Provincia de Córdoba.

Queda esperar a conocer la reacción del Estado en las próximas horas y días. No sólo en relación a la distribución de agua potable a los sectores afectados, sino los análisis minuciosos y medidas a tomar en relación con el hecho ya sucedido y con la situación actual de la planta TAYM S.A y también la repercusión de este suceso a nivel Nacional.

La intensidad y la magnitud del impacto fue la mayor posible. En el mejor de los casos los cordobeses pagaremos muy alta la evaluación y la remediación del daño causado y en el peor, con la pérdida de la calidad de vida y la calidad de los recursos naturales en un escenario donde todo queda por el momento en la incertidumbre.

 

Referencias:

* Ley 24051. Residuos peligrosos – Generación, manipulación, transporte y tratamiento – Normas.

**Ley 8973 y su decreto reglamentario 2149 de adhesión a la legislación nacional 24051 de Gestión de Residuos Peligrosos.

***Idém.

 

Foto: Cba24n.