La responsable de la Oficina Anticorrupción de la Nación, Laura Alonso, considera que los ciudadanos deben exigir transparencia al estado y a las empresas. Además, señaló que la corrupción “arruina la vida de las personas”.

Laura Alonso está al frente de la Oficina Anticorrupción. Antes, formó parte de la ONG Poder Ciudadano y fue elegida dos veces diputada nacional. Algunas de sus iniciativas legislativas más importantes de fueron la modificación de la Ley de Ética Pública y la Ley de Transparencia, Gobierno Abierto y Acceso a la Información Pública.

Su trayectoria le permite desplazarse con facilidad por el terreno de la ética en las empresas y el gobierno.

“La corrupción en nuestro país, es una enfermedad crónica” por la cual “Argentina se autocondenó al atraso”, afirma.

Su propuesta para revertir esta situación es clara: tanto las empresas como el estado le tienen que poner fin a estas prácticas y ponerse de acuerdo en decir “no robo más” para dejar de postergar el desarrollo del país.

En este sentido, la especialista en transparencia y gobierno abierto considera que hay corresponsabilidad entre privados, y entre privados y el Estado, ya que las malas prácticas no escapan a estos niveles.

“Argentina tiene 34 años de democracia y tenemos que generar calidad institucional, con mecanismos de control, transparencia, ética: Pídanle transparencia a los políticos y a las empresas”, exclama Alonso. “La corrupción arruina la vida de las personas porque un dinero que estaba aprobado y no llega a su fin es una familia que se queda sin cloacas, sin escuelas, sin agua potable. La Argentina es un país que puede generar muchos recursos y queremos que los servicios que llegan a la gente sean de calidad”, agrega.

Para la funcionaria, es inútil diferenciar entre lo público y lo privado: “ya no hay más responsabilidad social, se trata de responsabilidad pública porque todo lo que haga una empresa repercute en la sociedad”.

Por este motivo, Alonso considera que “dar empleo en blanco, incorporar a mujeres, no contaminar y hacer negocios de manera transparente” son algunas de las acciones que tienen que incorporar los empresarios y que van a marcar un buen camino.

De la misma manera habla de la imposibilidad de marcar un límite entre la vida privada y la vida pública. “Hay que ser y parecer, hoy la privacidad no existe. Todo es público”, agrega.

Finalmente dijo que “la ética del tercer milenio es que las mismas oportunidades lleguen a todos”, y mencionó que la felicidad es uno de los valores que más la motiva, porque “en el fondo el proyecto colectivo de una sociedad es que podamos ser felices, deseando hacer lo que cada uno desea hacer”.

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Laura Alonso participó del primer Foro “Transparencia y Responsabilidad Social en el sector privado”, organizado por la Universidad Siglo 21. La actividad se llevó a cabo el lunes 15 de agosto en el Campus y se trató de una iniciativa para fomentar responsabilidad y gestión de cambio en lo que respecta a desarrollar prácticas que fomenten e incentiven la transparencia en cada organización del sector privado.