En la actualidad ya existen casos de empresas que han sufrido secuestros de sus archivos, que tienen que pagar un rescate por su información. Se trata de un ejemplo para reconocer que la seguridad informática es una problemática que está requiriendo cada vez más atención de parte de compañías y particulares. Los riesgos presentes en internet crecen de manera significativa y hasta alcanzan a los chicos, por eso la recomendación es reconocer amenazas y aplicar recursos disponibles para protegerse durante la navegación.

Ezequiel Sallis, de la Cibercrimen – División Investigaciones Especiales de la Policía Metropolitana de la Ciudad de Buenos Aires, estuvo en Córdoba para hablar de Seguridad online y en una charla que realizó en la Universidad Siglo 21, intentó acercar respuestas para la siguiente pregunta: ¿Usamos de manera segura todas nuestras herramientas tecnológicas?

Dentro del mundo virtual, el crimen organizado funciona con sus particularidades específicas y consigue sus efectos a través del desarrollo de, por ejemplo, malwares, buscando la vulnerabilidad de usuarios en la web para obtener información personal. Muchas veces nos preguntamos para qué usar el teclado virtual de los sitios web de los bancos y esto justamente está relacionado a este tema, con el objetivo de impedir el reconocimiento de claves a través del ingresó software maliciosos.

Para el especialista, la seguridad es un proceso permanente y cuando se habla de seguridad de la información, ésta se basa en tres pilares: Confidencialidad,  lo que no queremos que se conozca; Integralidad, que la información sea precisa; Disponibilidad, que los recursos estén accesibles para cuando se los necesite.

Muchos datos están en internet y pueden aparecer en el buscador, en las redes sociales y hasta en una imagen.

Por eso, es fundamental tener presente las configuraciones de privacidad de todos los dispositivos y aplicaciones que utilizamos.

En función de este panorama de crecientes amenazas, mejor prevenir que curar. Para esto, Sallis tienen una lista de acciones para lograrlos: desconfiar de archivos enlaces que no solicitamos; de correos y sitios web dudosos; activar antivirus; descargar programas oficiales de sitios oficiales; modificar contraseñas y actualizar aplicaciones. Incluso, hoy por hoy, crearse usuarios en las redes sociales, como Facebook, resulta una estrategia de seguridad para evitar que se cree una identidad falsa con nuestro nombre.

Durante la charla agregó que uno de los secretos para contraseñas seguras son: 8 caracteres, alfanumérica, no componerlas de datos familiares y no repetirlas en diferentes cuentas.

Sallis también se refirió a que los peligros que corren los chicos, que a pesar de ser íntimos con las tecnologías, generalmente son los más expuestos a los riesgos.

Por ejemplo, el ciberacoso y la vinculación de la tecnología al bullying. Sin embargo, el delito más preocupante con la infancia es el grooming para generar material pornográfico infantil. Esto es cuando un adulto se hace pasar por un menor en una relación virtual con un niño con el fin de corromperlo sexualmente. De nuevo, la prevención es la clave.

Los hackers no son sólo personajes de películas y ya no hay cómo escaparle a las cuestiones de seguridad y privacidad virtuales en el mundo de hoy. Ser conscientes de esta coyuntura y conocer las herramientas disponibles para disminuir nuestra vulnerabilidad, parece ser la estrategia principal en esta actualidad.