*Por el Dr. Óscar Aguer, experto en Educación Superior.

La universidades actuales tienen 4 retos frente a la globalización: crecer e internacionalizarse, en segundo lugar adaptar sus portfolio o contenidos académicos a los requerimientos actuales de los nuevos estudiantes y demanda profesional hacia una formación por competencia, en tercer lugar en la adaptación de los profesores a formarse y tener las competencias para dar formación adaptada a la nueva demanda y nuevos contenidos tanto presencial o virtual, y finalmente y en cuarto lugar, ofrecer por parte de las universidades la máxima calidad de sus contenidos, materiales, profesores y metodologías docentes, investigación internacional científica y aplicada, y tecnología.

Todos estas variables deben estar recogidas en nuevos planes estratégicos a largo plazo para poder hacer frente a los retos y nuevas realidades actuales, y hacer seguimiento en planes operativos y medibles.

Si nos centramos en la calidad institucional y académica, las universidades deben proceder a invertir en ello para ser competitivas. Las inversiones deben ir a la formación de los académicos, clave para el aprendizaje virtual, actualización de las tecnologías, tener espíritu innovador, a inversiones en infraestructuras digitales, en sistemas de control de calidad y en recursos educativos en abierto ligado todo ello a incentivos que promuevas el camino a seguir.

Por otra parte no hay que olvidar el eje de centrar inversiones en investigación e innovación replanteando la enseñanza, el aprendizaje y la investigación internacional puntera.

Para seguir y tener calidad en las universidades que pasen a ser internacionales deben adaptar su estrategia a estructuras organizativas adaptables y flexibles, con nuevas formas de trabajar, contenidos adaptados a la actualidad y requerimientos de los Ministerios y de las necesidades de las empresas, con modelos docentes actualizados.

La calidad debe ser medida, y tenemos referentes como The European Association for Quality Assurance in Higher Education (ENQA), que miden la calidad desde la garantía interna de las universidades (disponer de una política y procedimientos internos, aprobaciones, control y revisión periódica de programas y títulos, evaluaciones de los estudiantes, garantía de calidad del profesorado, recursos de aprendizaje y apoyo a los estudiantes, sistemas de información pública) y también miden la calidad en sus garantías externas (utilización los procesos de garantía interna, desarrollo de procesos adicionales de garantía externa, criterios para las decisiones, adecuación a los procesos, informes a reportar, procedimientos de seguimiento, revisiones periódicas o análisis de todo el sistema). Para ello se requieren de una política institucional en cada universidad que incluya aspectos básicos como la relación entre enseñanza e investigación, estrategias y criterios de calidad, estructuras del sistema de garantía de calidad, responsabilidades de departamentos, facultades y otras universidades organizativas , participación de los estudiantes, o la forma de implementar la política, control y revisión.

Podemos resumir en 3 grandes categorías: la calidad universitaria en garantizar la calidad de las instituciones, aseguramiento de la calidad del portfolio, y el desarrollo de criterios y procedimientos para garantizar la calidad.

Sin duda la calidad afecta a toda la institución, y es la variable clave para la competitividad internacional y los nuevos retos para la universidad del futuro. Por otra parte existe un debate de la Educación Superior Pública y/o Privada y como indica la Profesora Dra. María José Lemaitre o el Dr. Axel Didriksson donde en sus ensayos del 2014 indican que no hay diferencia entre lo público y privado para hacer academia en cuanto a la calidad: se tiene o no se tiene. Además, la equidad existente en educación superior ente publico y privado se superara en la medida que se considere como un todo el sistema, sin diferenciaciones.