Por Mgter. Edgardo Donato. Director de la Diplomatura en Desarrollo de Nuevas Empresas de la Universidad Siglo 21.

Deberíamos festejar cada nuevo emprendimiento como una familia festeja el nacimiento de un bebé.

Cada vez que un emprendedor crea una empresa, está aportando al desarrollo socio económico de la región. Aporta a la calidad de vida de la gente.

Gracias a él o ella, los clientes disfrutarán de un nuevo producto o servicio. Primero se creará autoempleo y luego, si la empresa crece, desarrollará empleo genuino. Esos empleados generarán nuevos ingresos y capacitación. Los proveedores le venderán productos y el Estado cobrará impuestos que podrá redistribuir en servicios para la población. Se crea valor y todos ganan.

Propongo un slogan:  Más emprendedores, mejor para todos.

Una empresa nace en la Visión de un emprendedor y su equipo. Nadie hace lo que no ve y por eso la Visión es lo primero. Siempre recuerdo la anécdota de la inauguración de Disney en Orlando. Walt ya había fallecido y un periodista le comentó a su hermano Roy “que lindo hubiera sido que él hubiera visto este parque”. Roy le respondió. “No te preocupes que Walt lo vio y lo disfrutó mucho antes que se construya. Gracias a eso es que nosotros estamos aquí ahora”.

Es muy importante el estado emocional de las personas a la hora de iniciar una empresa.

Los neurocientíficos han demostrado que nuestras decisiones son esencialmente emocionales. Tony Robbins, un coach de prestigio mundial, dice que el 75 % de lo que logramos depende del estado emocional en el que estamos.

Hay emociones que impulsan a crear empresas y otras que frenan. Entre las primeras están el entusiasmo, ambición, confianza y la mejor de todas: el amor. Las que frenan son la apatía, resignación, desconfianza y el miedo. Aprender a detectarlas y gestionarlas es lo que se llama inteligencia emocional.

Desde la Visión debemos pasar a la Acción.

La acción combina elementos humanos y de gestión. Una herramienta simple y poderosa para iniciar la creación de una empresa y modelar negocios es Canvas. Es un gráfico con nueve espacios que invitan a definir los aspectos principales del negocio. Simplificando podemos responder a estas cinco preguntas ¿Qué vendo? ¿A quién le vendo? ¿Cómo llego al Cliente? ¿Cómo lo produzco? ¿Cómo gano dinero?

Y hablando de Acción, presento a continuación los 10 errores más comunes del emprendedor con la intención de ayudar a evitarlos:

1 Creer que puedo empezar un negocio en los ratos libres. 

Empezar un negocio requiere mucha energía. Si realmente quiero hacer algo importante; debo pensar en reducir mis gastos, ahorrar, dejar mi trabajo y dedicarme a ello tiempo completo. Es la única manera de darle una oportunidad de éxito a mi idea.

2 Enamorarme del Producto y no crear un Modelo de Negocio.

Un Modelo de Negocios es mucho más que un buen producto. Debo empezar descubriendo quienes son mis distintos tipos de clientes y que necesitan. Luego crear para ellos una Propuesta de Valor. Elegir como comunicarla y distribuirla. Entender qué es clave tener y qué es clave hacer para producirla. Qué aliados puedo sumar. Finalmente, el modelo de Ingresos y Egresos. Puedo usar el método Canvas u otro para modelar.

3 Creer que puedo solo.

Siempre es mejor emprender en equipo. En equipo los problemas se dividen y los éxitos se multiplican. Un buen equipo puede ser exitoso con una idea mediocre. Un equipo mediocre puede hacer fracasar una idea excelente.

4 Elegir socios solo por amistad. 

Sumar socios es fácil. Separarme es un gran problema. Debo elegir a los socios que sean estrictamente necesarios. El equipo debe tener talentos complementarios. Por ejemplo, personas con perfil de ventas, producción y administración. Si dos personas son iguales, uno sobra.

5 Creer que voy a ganar dinero desde el principio. 

En general el emprendimiento tarda un tiempo en generar rentabilidad.  Debo preverlo y anotar el trabajo como inversión en el proyecto.

6 Creer que ser buen vendedor me alcanza. 

Salvo que me dedique solo a la compra venta y tenga buenos productos, vender es solo el primer paso. Luego debo cumplir la promesa de lo vendido y eso pasa por la producción, logística y post-venta. Si no somos buenos en toda la cadena de valor, lograremos tener compradores y no Clientes que son aquellos que nos re-compran y nos recomiendan.

7 Creer que saber producir alcanza.

Muchas veces nos concentramos en un producto porque nos gusta y/o lo sabemos hacer. Hay que producir lo que se vende y no vender lo que se produce. Sino, podemos caer en producir solo para aumentar el stock (tener mercadería parada en un depósito).

8 Decir no emprendo porque me falta dinero. 

En general cuando tenemos un buen modelo de negocios y un buen equipo, hay dinero disponible para invertir. Hoy existen programas públicos y privados de apoyo a los startups (emprendimientos en estado inicial).

9 Querer reducir el riesgo a cero. 

Vivir implica arriesgarse y emprender es una forma de vida. Puedo reducir, pero nunca eliminar el riesgo. Debo acostumbrarme a caminar de su mano.

10 Querer empezar en el momento justo. 

No existe el momento justo para emprender. Empiezo empezando.

Resumiendo, emprender es una actitud frente a la vida y es valioso para la comunidad.

Me encantaría empezar a ver los festejos cada vez que nace una empresa. Eso nos recordará que: más emprendedores, mejor para todos.