Luciana Periales es CEO de Neverland, una cadena de parques de diversiones indoor para niños. Cuando quedó al frente de la empresa, uno de sus desafíos como mujer fue construir su propio estilo de liderazgo. “Ser empática casi maternal termina siendo un problema porque terminás teniendo hijos, no colaboradores”, dice.

Luciana Periales lee una de las frases en las paredes de Siglo 21, a donde asiste para compartir una charla sobre mujeres empresarias y líderes en la actualidad. “No descubriremos nuevas tierras hasta que no nos atrevamos a perder la orilla durante algún tiempo”. Se ríe. Cuando en 2013 se transformó en CEO de Neverland, una gran empresa de parques de entretenimiento infantiles que hasta el momento cuenta con 32 sucursales, sintió que la vida la ponía frente a un sinfín de desafíos.
Entre algunas de las tareas más importantes al frente de la marca, Luciana prepara el presupuesto anual y supervisa la estrategia de marketing de la empresa, asegurándose de que cada una de las 32 salas distribuidas en Argentina y España cumpla sus objetivos.

Sus comienzos en Neverland fueron a los 18 años, cuando el parque tenía otro nombre y menos de la mitad de las sucursales. En un recreo de aquella experiencia, decidió estudiar la Lic. en Comercialización (Marketing) en Siglo 21 y viajó a Estados Unidos para incrementar su experiencia laboral antes de volver.

“Me crié adentro de Neverland. En un momento decidí hacer experiencia laboral en otros lugares, y cuando volví pasé por todos lados. En aquel momento, mi tío que era el fundador falleció y me tocó asumir el mando”, cuenta.

Modelos de liderazgo femeninos

Para Luciana, la transición de pasar a ser CEO de dicha marca “fue muy dura”. “Creo que no lo pensaba tanto porque había mucho trabajo por hacer, pero me doy cuenta de que mi terapia personal me ayudó a enfrentarme, a llevar un grupo adelante, tener exposición, etc. Tuve que salir de mi zona de confort”, señala.

Hoy la firma cuenta con 43 mujeres y 57 hombres y trabaja diariamente en la profesionalización de los empleados y la reculturalización de la empresa.

“Yo tenía los valores en la sangre, pero tengo otro estilo de liderazgo por ser otra persona, y esto es algo que tuve que plantear al grupo de gerentes”.

“Hoy les agradezco porque aprendí mucho de ellos. El estilo de ser empática casi maternal termina siendo un problema porque terminás teniendo hijos, no colaboradores. Aprendí esa visión más firme de los hombres y a separarme un poco de algunas situaciones”, dice.

En la actualidad, además de ser CEO, Periales es presidenta ad honorem a nivel latinoamericano de una asociación internacional que nuclea a todas las empresas dedicadas al entretenimiento.

“Son infinitos los beneficios que tengo por estar ahí porque te permite mirar la industria desde un espectro más global”, señala. Y agrega: “En Neverland somos apasionados del entretenimiento como parte del desarrollo de los niños y del vínculo que se puede generar entre sus padres y familiares”.