“La única manera de hacer un gran trabajo, es amar lo que haces”. Esta es la frase de cabecera de Ángela Cafitzidakis, una joven cordobesa que se animó a dejar a su familia, sus amigos y un buen trabajo en Córdoba Capital para seguir el camino que su profesión le invitaba a recorrer. Es Técnica en Relaciones Laborales y se instaló en Tel Aviv hace tres años.

“Cada uno debe esforzarse, ponerse objetivos y cumplirlos. Cuando tomé la decisión de venir aquí yo estaba en un buen puesto afín a mis estudios, pero decidí arriesgarme porque sabía que saliendo de mi zona de confort lo que me esperaba era mucho mejor. Y así fue”, le cuenta a Identidad 21. Hoy se encuentra trabajando en una empresa americana que cuenta con una sede en Israel y está muy feliz, “porque para mí es todo un desafío, la cultura aquí es muy diferente. Sé que tengo mucho por aprender, pero ya estoy preparada”.

Como profesional está interesada en Reclutamiento 2.0 y desea especializarse en esa área. “Hoy las tecnologías están influyendo en todas las disciplinas y los Recursos Humanos no es la excepción. Reclutamiento 2.0, une RRHH, Marketing y Ventas en un solo lugar. Me gusta y tiene que ver mucho con mi background”. Por eso, también creó el blog Human & Action, el cual está enfocado a temas actuales de su especialidad.

“La página es www.humanandaction.com, y me pueden encontrar en casi todas las redes sociales. Trabajé mucho en este proyecto y tengo un mentor de la universidad que me está ayudando a acomodar mis ideas y a estructurar la propuesta. Es un proceso de aprendizaje, escribir un blog es algo nuevo para mí”. Además, realiza búsquedas de perfiles IT como FreeLancer en Argentina. Pero, no suficiente con todas las actividades que realiza, “la idea es expandirme a futuro”.

Ángela estudia en la Universidad Siglo 21 a distancia, le queda un año para recibirse de Licenciada en Recursos Humanos y prevé seguir estudiando un Máster. “Había comenzado a estudiar la Tecnicatura en RRHH en otra institución, pero se me dificultaba finalizarlo por la carga horaria y la poca flexibilidad de estudio. Trabajo desde los 19 años y Siglo me dio a posibilidad de seguir estudiando y manejar mis tiempos. Además, me interesó la posibilidad de perfeccionar mi inglés”. La joven de 34 años cuenta que en Israel los estudios son más costosos y se pueden hacer solamente en hebreo o inglés. Si bien ella habla los dos idiomas, “a esta altura de mi vida, quiero disfrutar de estudiar y aprender; aunque lo estudie en español puedo aplicarlo aquí”.

Hacer la carrera a distancia para ella no es una dificultad, por el contrario le resulta  la mejor manera y está a un año de recibirse de Licenciada.

“Claro que es incorporable con los conocimientos que podemos adquirir de manera presencial con un profesor, pero en mi caso, gracias a esta modalidad, pude terminar mis estudios. Seguiré haciéndolo de esta manera. A mí no me cuesta estudiar sola, lo prefiero, soy muy autodidacta y tengo mi agenda en Google que es mi aliada”.

Su sede académica está en Córdoba, así que cada vez que viene a rendir aprovecha para juntarse con sus amistades en los bares del Barrio Güemes o pasar tiempo con su familia. “Después de estar tres años en el exterior puedo decir que me gusta ir a mi ciudad natal porque conozco todo, las calles, la gente, como tengo que hablar, entiendo todo y no tengo que pensar en otro idioma” dice riendo.

Nuevos aires

“Israel es como una familia convertido en un país, el vínculo con las personas es mucho más cercano y aunque suene paradójico aquí la seguridad es mucho mejor, no tengo miedo de que me roben, volver sola a lo noche a casa y si en algún momento algo me pasara, todos te ayudan. Cada vez que viajo a Argentina me da miedo y no siento a libertad que tengo acá. Claro, es mi país y lo amo, pero no elijo vivir con miedo”, comenta sobre el día a día de la ciudad donde reside. Sin embargo, no sólo encuentra diferencias, sino que hay puntos en común: “en ambos lugares la comida es excelente”.