“Nada se pierde, todo se transforma” dice la canción del uruguayo Jorge Drexler: los alumnos Francisco Furey e Ignacio Paiva, compañeros de la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables, crearon un proyecto para generar gas a partir de residuos orgánicos. Un emprendimiento de triple impacto que trae una solución sustentable al problema de la basura.

Además de compartir el aula, Ignacio Paiva y Francisco Furey vienen trabajando en el desarrollo de termotanques solares. Motivados por la implementación de energías renovables, pensaron en la posibilidad de crear un biodigestor para generar gas a partir de la basura. Arquea se llama la propuesta, bajo el nombre de la bacteria que genera gas metano a partir de la descomposición de los residuos orgánicos.

Para los estudiantes de la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables, el biodigestor también puede servir para ingresar al mercado y, a la vez, contribuir con el ambiente ya que funciona en base a los deshechos que terminan -en general- depositados en un basural.

Ya venimos instalando paneles industriales y fotovolteicos, los armamos en villas y donamos a familias de pocos recursos”, contó Furey, y la idea es que este proyecto pueda tener un destino similar. Por lo pronto, el proyecto está siendo testeado hace varios meses en el Campus de la Universidad: los residuos que diariamente se generan en el comedor de la Universidad están alimentando el biodigestor que acumula gas progresivamente.

Arquea, uno de los ganadores de Feria 21

El proyecto Arquea obtuvo el segundo puesto en la Feria 21, Expo Académica de Empleo e Innovación que organiza la Universidad. “Siglo 21 nos dio un monto económico para ayudarnos a armar un prototipo y validarlo” explicó Francisco. Además de compartir la intención de poder continuar desarrollando el invento en marzo, agradeció a la universidad: “Agradezco a la universidad porque me abrió la cabeza. Yo siempre fui autodidacta y me interesa desarrollar el tema de energías renovables. Siglo 21 me ayudó mucho”.

Por su parte, Ignacio Paiva habló sobre la importancia de eventos que, como Feria 21, fomenten el emprendedorismo y la posibilidad de networking: “Yo creo que todo… que se aglomeren emprendedores te pone muy pila, el entusiasmo que se genera. También está bueno que se marcan falencias constructivas y aparte en ese mismo espacio se generan las soluciones, porque por ahí yo hoy tengo un problema con la temperatura de mi proyecto y tengo acá al frente una persona que me lo soluciona. Entonces vas creciendo con otros y con otras organizaciones”.

¿Qué es un biodigestor?

Se trata de un dispositivo que reduce la cantidad de basura que va a los basurales a cielo abierto porque funciona a base de los desechos orgánicos.

“La propuesta es generar gas para consumo domiciliario a través de la descomposición de los residuos -por obra de la bacteria- y a la vez generar un biofertilizante para regar plantas una vez que se generó la reacción química”, señaló Furey. “La idea es armar un prototipo fácil de transportar, desarmable, y por el otro lado, ver de armar con material reciclado para que no tenga un alto costo y todos puedan acceder”, añadió.

El funcionamiento es simple: hay un tanque donde se almacena el residuo orgánico, luego se lo mezcla con agua y va haciendo las reacciones físico químicas. A medida que va reaccionando, genera burbujas y ese mismo gas tiende a subir, por lo que hay que dejar cuarto de tanque sin residuos y hacer un hueco con una llave con manguera y unirlo a otro recipiente donde se pueda juntar ese gas. Otra salida del tanque conduce el líquido que podría ser utilizado para biofertilizar.

La particularidad de las bacterias es que trabajan a una temperatura de entre 30 y 35 grados. Si la temperatura baja o sube, se mueren.