El Observatorio de Tendencias Sociales y Empresariales de la Universidad Siglo 21 realizó un estudio para analizar la toma de decisiones estratégicas en líderes de empresas argentinas.

La investigación se basó en encuestas a 800 representantes (64% varones y 36% mujeres) de empresas de siete ciudades del país, que ocupasen diferentes puestos de liderazgo como dueños, gerentes, managers y directivos.

El objetivo fue el de analizar y describir los factores y las características que influyen en la toma de Decisiones Estratégicas (en adelante llamadas “DE”). Uno de los resultados principales muestra que aquellos líderes que poseen mayor “inteligencia de riesgo” son quienes logran mayor calidad en las elecciones estratégicas y en la implementación de las mismas. Asimismo, aquellos que presentan un “estilo racional” son más propensos a tomar decisiones estratégicas de mayor calidad frente a los que asumen otros estilos de liderazgo.

Los líderes que poseen mayor “inteligencia de riesgo” son quienes logran mayor calidad en las elecciones estratégicas y en su implementación.

Según la encuesta, antes de tomar una DE el 44% no alcanza a realizar una búsqueda profunda de información; el 40% no logra realizar un análisis de la información obtenida y el 39% no usa criterios analíticos rigurosos al momento de optar por una opción. Por otra parte, un proceso correcto de toma de DE implica que se lleven a cabo acciones posteriores para su correcta aplicación, tales como estrategias de comunicación, de implementación y de seguimiento.

En este sentido, hemos encontrado que -luego de tomar un DE-, el 27% no busca activamente que los ejecutores estén de acuerdo, el 16% no realiza de manera frecuente el seguimiento a la implementación y el 24% no consulta con la frecuencia necesaria la información acerca del resultado de la ejecución de su DE.

Otro factor de relevancia reside en el tamaño de la empresa en cuestión. Los directivos de grandes empresas han mostrado valores más altos de racionalidad procedural y de calidad de implementación respecto de líderes de micro empresas (48,6% contra 33%).

Gestión de riesgo: apetito e inteligencia de riesgo

Según el presente estudio, al 58% le agrada asumir riesgos en las decisiones que toma y el 57,5% elige la alternativa de mayor beneficio aunque sea la más arriesgada.

Un dato interesante está relacionado a la relación entre la franja etaria de los directivos y el apetito por tomar decisiones de riesgo. Según los resultados, a mayor edad mayor el Apetito de Riesgo, siendo los millennials quienes menos apetencia presentan por el riesgo y los babyboomers quienes más lo buscan.

Cuando los directivos no cuentan con información suficiente o se presentan escenarios donde es difícil predecir las consecuencias de sus elecciones, se está frente a una gestión de riesgo

Otro dato de interés lo constituye la Inteligencia de Riesgo (IR), que indica la capacidad de tomar buenas decisiones en situaciones de incertidumbre y complejidad y, además, en entornos donde no se cuenta con la información necesaria para decidir. Los datos muestran que, si bien el 81% hace una evaluación de los riesgos antes de decidir, y que el 79% reflexiona cuidadosamente las probabilidades de éxito o fracaoso, sólo un 50% utiliza para esto métodos cuantitativos apropiados, tales como análisis de probabilidad, simulación computacional, etc.

Esto significa, entonces, que hay todavía un margen importante de mejora en el uso de metolodogías, técnicas probabilísticas y formatos de análisis y uso de datos para mejorar las DE en el nivel managerial de nuestro país.

En la muestra se observa que los diferentes estilos de liderazgo tienen consecuencias en el proceso de DE y en la gestión de riesgo. Por ejemplo, los directivos con estilo racional alto son los que presentan menores niveles de apetito por el riesgo (30%) y un alto porcentaje de calidad de implementación (75%). Los de estilo espontáneo alto, en cambio, presentan más apetito por el riesgo (55,6%) pero valores más bajos en la calidad de su implementación (61%). Los directivos con alto estilo intuitivo presentan bajos porcentajes de conductas propias de la racionalidad, menos inteligencia de riesgo y tienden a no seguir los métodos y técnicas formales para una decisión estratégica.

En la muestra se encontró que las mujeres tienden a tener mayor estilo dependiente, es decir a consultar y buscar consejo en otras personas al momento de tomar DE (casi un 38% de mujeres frente a un 31% de varones).

Por último, los directivos con estilo evitativo alto fueron sólo un 5,5% de la muestra y no es un estilo que se espera tener en niveles ejecutivos y de liderazgo.