Es un atleta reconocido a nivel mundial. Se mudó a Finlandia para continuar su especialidad: lanzamiento de jabalina, y estudia la Tecnicatura en Marketing y Publicidad Digital a distancia.

̶ Agarrá la pelotita, corré y tirá, ̶  le dijo el entrenador.

̶ ¿Cómo?, ̶  preguntó Braian.

̶ Hacé de cuenta que es una piedra.

Como si estuviera en su barrio, jugando con sus vecinos, Braian corrió y arrojó con todas sus fuerzas la pelotita. La trayectoria fue de 75 metros y ahí Gustavo, quien era su profesor de Educación Física, supo que tenía aptitudes. “Se sorprendió y empezó a invitarme a las clases de atletismo. Así que yo creo que tanto él como la jabalina me eligieron a mí, porque yo no conocía ese deporte, y hoy es lo que más amo”.

Hasta ese momento, Braian vivía jugando a la pelota en Marcos Paz, su ciudad natal. “No hacía otra cosa que la pelota y para mí la pista era ir a correr, y no me parecía interesante. Hasta que en un momento me di cuenta que la jabalina era más individual que el fútbol, que era grupal”.

Su infancia ligada al deporte fue “hermosa”. “Creo que el deporte me permitió que en los momentos libres no estuviera en algo malo porque vengo de una familia muy humilde, de un barrio muy carenciado en el cual las tentaciones malas están al alcance de cualquiera”.

“A los 8 me di cuenta que no era tan sencilla la vida. La veía a mi mamá, criándonos sola, y ahí empecé a entender que quería ayudarla: desde aportar en casa, ser un buen alumno, un buen hijo, un buen hermano”, cuenta Braian.

Soñaba con seguir jugando a la pelota hasta que apareció la jabalina. “Nunca me imaginé que iba a competir a nivel mundial”, confiesa. Y así fue.

-¿Cómo son tus días?

-Un día mío es entrenar que es mi prioridad y el año pasado comencé a estudiar a distancia, desde Finlandia, así que es una posibilidad única. Puedo llevar una carrera manejando mis tiempos, sin cortar mi entrenamiento, si no hacerlo en mi tiempo libre.

-¿Cómo te sentís en Finlandia?

-Tuve que ir a perfeccionarme, hacer torneos y conseguí que me paguen lo que me permite hacer un poco de diferencia económica en Europa. Allá es un deporte importante que dependiendo de tu nivel, te hacen el circuito, te mantienen y eso te hace crecer. Acá sería amateur y allá te pagan. Lo feo es tener que dejar tus raíces para ir a hacer lo que te gusta. Pero también entiendo que el deporte es solo un cuarto de hora y ya a los 35, en mi caso, no voy a hacer más jabalina y voy a tener mucho tiempo para vivir la vida.

-¿Qué te aportó el deporte?

-Es mi vida. Creo que cambió totalmente mi vida y la de mi familia. Puedo hacer algo que me hace totalmente feliz y es con mucho sacrificio, pero sé que tiene sus buenos resultados. Mi realidad cambió totalmente. Tener un sueño, un objetivo, una meta es tener un camino claro más allá de que haya obstáculos. Te podés caer, tropezar, pero buscás la forma de superar el obstáculo. Siempre hay una oportunidad, tarde o temprano se llega siempre con constancia y disciplina.