Comida por un dólar fue seleccionada como “Emprendimiento argentino 2019” en la última edición de Feria 21.

La preocupación por cómo generar alimentos para los sectores más vulnerables, en base a los productos locales, motivó a Matías Sebely, egresado de la carrera de abogacía de Siglo 21, y a sus socios Víctor Scholles y Nancy Arndt, de la provincia de Misiones, a desarrollar una solución práctica y nutritiva. Así nació “Comida por un dólar” hace cinco años.

La idea era crear un producto que pudiera ser liviano y fácil de expandir a todo el mundo, y con ese objetivo, encontraron en el proceso de liofilización una puerta para concretar su proyecto. Este método consiste en someter a un alimento, generalmente perecedero, a un proceso de deshidratación que es clave para su conservación.

“Los astronautas en la NASA suelen utilizar este tipo de comida, porque es liviana y nutre a la gente en una porción pequeña”, explica Nancy Arndt, quien participó con “Comida por un dólar” de la muestra “Feria 21”. Durante el evento, la marca fue reconocida como el Emprendimiento argentino 2019, por su solidez e impacto social.

Los alimentos se cocinan de forma completa en preparaciones como guisos, cazuelas, salteados. Todos con carnes y verduras, lo que otorga una nutrición completa. Además son certificados “sin TACC”. El procedimiento de liofilización implica congelar el producto y posteriormente introducirlo en una cámara de vacío para realizar la separación del agua por sublimación.

Luego queda un polvo que se prepara echándole agua caliente por dos o tres minutos y ya está listo para consumir con todas sus cualidades nutricionales. Matías Sebely, quien actualmente está realizando un MBA en la Universidad Siglo 21, comentó:

Nosotros trabajamos con la urgencia del hambre, una tragedia que sucede todos los días y que requiere de la articulación de empresas, gobiernos y la sociedad civil

Las recetas de la abuela

“Comida por un Dólar” emplea todos los ingredientes que se incluyen en una comida casera tradicional, como ser carne, poroto, polenta, maíz, verduras, condimentos, lo que generando un ingreso económico y un espacio de comercialización permanente con productores locales.

“Hoy nadie va a la carnicería y compra un puchero, porque hay pocas personas que lo hacen… en cambio nosotros sí compramos puchero y cocinamos unos grandes locros, y los liofilizamos, y eso es muy saludable y nutritivo”, sostiene Arndt. Además, aclara que “sobre cada preparación hay un profesional evaluando la calidad nutritiva y que se ajuste a las reglamentaciones vigentes”.

Distribución nacional

“Comida por un dólar” debe su nombre al precio del producto fabricado en la localidad de Leandro N. Alem, provincia de Misiones.

El público se compone de aquellas personas con necesidades básicas insatisfechas y también hay un segmento nuevo como el de bomberos, que participan en catástrofes o incendios forestales, o personas que realizan andinismo, cuya necesidad es muy puntual.

 

El producto llega a distintas partes del país, a través de la página web donde se comercializa directamente con la fábrica. “No hay un intermediario, para que le pueda salir más económico a la gente que trabaja mucho… hoy piden de todo el país”, indican sus creadores.

 

 

“Nuestro sueño es que todos los niños, al menos de la Argentina, tengan una buena nutrición, porque hoy hay mucha desnutrición y realmente con la comida que se tira podríamos hacer muchísimo”, añaden.