Ignacio Ruiz, Director de la Carrera de Contador Público en Universidad Siglo 21.

En un contexto donde la era digital cambió la naturaleza del trabajo, la tecnología es un factor crucial para que los contadores públicos puedan explotar su valor como profesionales al máximo, además de mantenerse vigentes en un mundo en constante cambio.

Si hasta ayer las armas infalibles de cualquier contador eran la calculadora, el dinero en efectivo y la hoja de cálculo de Excel, hoy encontramos en las Apps y la tecnología un nuevo contexto donde volver a situar y repensar nuestras prácticas como profesionales.

Es innegable el advenimiento de la era digital en la última década, sobre todo, pero puntualmente en los últimos años, donde los humanos revolucionamos desde nuestra forma de comunicarnos hasta la manera en la que se mueve el mundo.

En este marco, ni los contadores ni cualquier profesional queda exento de dar el salto tecnológico.

Esto no quiere decir que la contaduría haya cambiado su contenido, ni que las habilidades y conocimientos propios de esta ciencia hayan mutado por otros, sino que el contexto socioeconómico, cultural e histórico donde vivimos cambió su naturaleza a través de la tecnología y es necesario caminar hacia ese desarrollo.

En Universidad Siglo 21 hay cinco tecnologías que son cruciales para la formación de los contadores, y que resumen en gran parte los desafíos a los que debemos lanzarnos para mantener la profesión vigente y actualizada.

Inteligencia Artificial (IA)

La IA llegó para cambiar la forma de hacer negocios en general. En algunos fiscos del mundo, ya se está probando para la liquidación de impuestos. Este tipo de inteligencia, llevada a cabo íntegramente por máquinas, permitirá en el futuro eliminar trabajos operativos aumentando la productividad significativamente, y dando la posibilidad a los profesionales de centrarse en áreas estratégicas.

Seguridad a través de Blockchain

En castellano “cadena de bloques”, Blockchain es una estructura de datos donde la información se agrupa en bloques, a los cuales se les añade metainformación relativa a otro bloque. Gracias a técnicas criptográficas, la información contenida en un solo bloque únicamente puede ser editada modificando todos los bloques posteriores.

Se trata de un sistema  transparente, auditable, criptográficamente seguro, imposible de modificar retroactivamente y distribuida, lo que significa que cada parte tiene un registro completo de todas las transacciones confirmadas en todo momento.

Blockchain ofrece un mundo de “contabilidad de entrada triple”, donde las transacciones se registran tanto en los libros de contabilidad de dos empresas que realizan negocios como en un libro de cuentas compartido en una cadena de bloques: distribuido, seguro y no editable. Los fondos y las transacciones se realizarían de manera instantánea, eliminando la necesidad de cuentas por cobrar y por pagar, y asegurando la precisión casi perfecta del balance general y el estado de resultados, lo que hace que las auditorías resulten en una situación de comparación.

Contabilidad en la nube

El software de contabilidad alojado en la nube significa que tanto el usuario de la empresa como el contador pueden acceder a los datos de forma directa y simultánea. Todo lo que se requiere es una computadora, conexión a Internet y la contraseña correcta.

Sistemas integrados

El contador debe trabajar en sistemas integrados, donde el software de contabilidad se integra con plataformas de cobranzas, pagos, bancos, reporting, sueldos, compensaciones para gestión de talento, redes sociales, entre otras. Cada soft a medida, deberá integrarse en un sistema mayor para entender a la organización holísticamente.

Dinero digital

Las criptomonedas y el dinero digital más el digitalizado, aún no han mostrado su máximo potencial. Sin embargo el mundo financiero ya está analizando cómo llevar a cabo cheques de pago diferido digitales además de otras herramientas financieras.

Si antes se decía que el futuro pertenece a quienes lo hacen, hoy podemos decir que el futuro pertecene a quienes pueden aprender a hacer y rehacer en forma continua. Como contadores debemos aprender a adoptar y adaptarnos a las nuevas tecnologías, y en este sentido las universidades son claves para llevar a los profesionales a un nuevo nivel.

En Siglo 21, con un programa de estudio actualizado y basado en los 12 pilares el modelo de Academia 21: educación mediada por tecnología, modelo de aprendizaje basado en competencias, centros académicos de excelencia, vínculos con el mundo productivo y social, aula flexible y adaptativa, docentes formados, liderazgo emprendedor, inclusión y convivencia social, sistema de aprendizaje multimedial, competencias internacionales, Experimenta 21 y ciencia, innovación y tecnología; seguimos avanzando en la formación de los nuevos contadores de este siglo.