Nicolás Rosato, alumno de la Licenciatura en Relaciones Públicas e Institucionales de Siglo 21, comparte una interesante reflexión en el marco del Día Internacional de las Relaciones Públicas, celebrado en todo el mundo el pasado 26 de septiembre. 

Hoy nuestra disciplina adquirió una gran importancia en un mundo donde la conectividad y la información rápida son protagonistas.  Ejercemos en creatividad, estrategia, escucha y habla, proactividad, dinamismo, visión, compresión y, sobre todo, adaptabilidad frente a los inminentes y constantes cambios sociales.

Cada vez más las organizaciones de cualquier índole se preocupan por crear una buena reputación, vínculos con los diferentes públicos y presencia. Es ahí donde nosotros actuamos. Somos puentes. Hacemos el arte de comunicar. El arte de transformar.

En un presente donde los medios de comunicación y las formas de conectarnos son infinitos, donde el feedback adquiere cada vez mayor trascendencia, donde los mensajes viajan velozmente, en un escenario de alta competitividad, hay algo que no debemos olvidar. Ciertos valores que serán los que al fin y al cabo verdaderamente nos destacarán como profesionales.

Honestidad. Gran virtud de sabios. Un ejercicio que tanto como humanos y como profesionales, debemos desarrollar siempre. Vivir en honestidad es característica de una persona honrada.

Ética. Vivimos en comunidad, somos seres sociales. Por ello, un comportamiento ético es sumamente necesario para poder vivir en armonía. Detenernos a reflexionar sobre qué estamos haciendo y qué repercusiones tiene sobre el otro.

Compasión. Pensar en el otro, comprenderlo. Un impulso que nos lleva a la acción de transformar realidades. Entender las diferentes situaciones y trabajar en perspectiva, entendiendo que aunque somos todos diferentes, tenemos el mismo valor.

Compromiso y responsabilidad social. Todos somos actores en la sociedad. Sin embargo, como profesionales y comunicadores tenemos que entender que el papel que nos toca desarrollar y nuestra participación es fundamental. La comunicación es una herramienta que debe ser bien utilizada porque de lo contrario, tarde o temprano, traerá sus graves consecuencias. Consecuencias sobre nosotros, nuestra organización y el entorno en general.

Quizá estarás pensando, ¿realmente vivimos en un mundo donde todos los profesionales cuentan con estos valores? Seguramente no. Sin embargo, esta realidad debe ser tomada como un desafío para cada uno de nosotros. Para cambiar y esforzarnos desde nuestro lugar para construir una sana competencia.

Finalizo con algo que Peter Drucker dijo: “Hacer la cosa correcta es más importante que hacer algo correctamente”.

Por un futuro mejor, donde vos y yo seamos protagonistas.