Por John Walker. Director del Certificado en Innovación y Gestión de Finanzas Digitales – FINTECH de la Universidad Siglo 21.

Tradicionalmente el mundo de las finanzas estuvo regido casi exclusivamente por jugadores con gran poderío en el mercado, ejercido por un sector sujeto a barreras de ingreso y a una profunda regulación.

Como hemos notado, vivimos un proceso de innovación y desarrollo tecnológico sobre el sector financiero conocido como la “Revolución Fintech”, que comenzó en las principales capitales financieras del mundo (UK, USA, Alemania) y que poco a poco cobra fuerza en Argentina.

La clave de este fenómeno está en la innovación y la aplicación de tecnología a las finanzas, sumado a una nueva mirada democratizadora para este mercado. Para lograrlo es necesario aumentar la competencia, reducir la información asimétrica y otorgar una mayor accesibilidad para reducir costos, logrando una mayor eficiencia y transparencia.

El mejor ejemplo es el CrowdFunding, o también llamado financiación colectiva. Este es un servicio 100% online que se encuentra disponible en Argentina a través de diversas empresas y que permite reducir la participación de los intermediarios, vinculando directamente a una persona que requiere fondos para realizar una inversión o proyecto (prestatario), con un grupo de inversores que analizan e invierten en forma directa dónde van a colocar sus excedentes de capital.

Además del CrowdFunding, se destacan otras verticales Fintech como P2P (Peer to Peer Lending) que son préstamos directos entre personas o de una entidad no financiera a una persona,  Roboadvisors (redes sociales de inversión, asesoramiento automatizado, plataformas de negociación), las finanzas personales (control de gastos en tiempo real, predicciones financieras, consolidación de cuentas), la financiación alternativa (créditos en franjas de tiempo reducidas, préstamos entre particulares), , los servicios de divisas (operaciones de cambio a bajo costo), los medios de pago (servicios de pago a través de dispositivo móviles o electrónicos), su aplicación en infraestructura (provisión de servicios para mejorar la tecnología de las instituciones tradicionales), el uso de criptomonedas (medios digitales de intercambio alternativos al dinero), , Insurtech (tecnologías para la Industria de Seguros), la identificación online de clientes (creación de entornos de gestión ágiles y detección de fraudes).

Ante esto, nos podemos preguntar:

¿Qué debemos hacer para contribuir para que la sociedad argentina se pueda subir a esta ola tecnológica?

En este marco, es posible identificar cuatro factores clave. En primer lugar: el capital, la disponibilidad de fondos para invertir en el financiamiento de emprendimientos fintech y su desarrollo futuro. Segundo, su regulación y el aporte de incentivos que apoye la inserción de este tipo de emprendimientos. Tercero, la disponibilidad del talento técnicos y emprendedor, que permita innovar y llevar estas ideas directamente al mercado. Por último, una fuerte demanda de este tipo de productos, tanto de los consumidores como de las mismas entidades financieras que no los visualicen como una amenaza sino que se sirvan de estos para complementar sus servicios y negocios.

El marco regulatorio nacional está evolucionando para permitir el desarrollo Fintech. El ejemplo más claro es la sanción a nivel nacional de la Ley 27.349 – “Ley de Emprendedores” – la cual define e introduce en el marco legal argentino el financiamiento colectivo. De esta manera, se impulsa formalmente el crowdfunding, potenciando el desarrollo de plataformas de financiamiento masivo para el nacimiento y crecimiento de industrias de capital emprendedor.

No se espera que en el corto plazo ni las fintech ni las criptomonedas suplanten a las entidades financieras tradicionales. Pero ya podemos evaluar que tendrán un gran impacto en nuestras vidas, cambiando de manera disruptiva cómo todos los individuos se vinculan con las finanzas, al mismo tiempo que facilitarán los servicios y disminuirán los costos existentes permitiendo la entrada de nuevos jugadores al escenario local.