Cada año, miles de personas de todo el planeta se animan a emprender su propio proyecto. Las historias de aquellos que lograron el éxito dejan a los demás el legado de que con trabajo, constancia y pasión todo puede ser posible.

Seguir la propia misión y enfocarla en los consumidores, ser humilde, aceptar los errores, creer siempre en el propio proyecto, innovar, elegir bien a los mentores, dejar una huella. Son algunos de los consejos de Mark Zuckerberg, el estadounidense creador de la red social Facebook. A los 20 años y luego de desarrollar distintos programas informáticos para utilizar hacia el interior de Harvard, la universidad donde cursó sus estudios de Ciencias de la Computación, este joven programador creó la plataforma Facebook y revolucionó para siempre la forma de comunicarse de miles de millones de personas. La historia de Zuckerberg puede resultar extravagante al lado de emprendimientos de menor escala, pero lo cierto es que este joven sigue expandiendo su legado a aquellos que hoy se proponen lanzar su propio proyecto. En una entrevista, el empresario compartió un consejo para quienes desean emprender:

“No pienses solo en construir una empresa, empezá por resolver algún problema real del mundo. Las mejores empresas son aquellas que se construyen tratando de impulsar algún tipo de cambio social”.

En un artículo publicado en Fortune, la reconocida revista global de negocios de Estados Unidos, se destacaron a algunos de los emprendedores más importantes de la historia moderna que “cambiaron el mundo tal y como lo conocíamos”. Entre algunos de los elegidos, figura el nombre de Steve Jobs, el empresario y magnate de los negocios del sector informático y de la industria del entretenimiento estadounidense, cofundador y presidente de Apple Inc.

En un célebre discurso pronunciado ante estudiantes de la Universidad de Stanford, Jobs realizó un recorrido por su vida, su infancia, la relación con sus padres adoptivos, y relató cómo un curso universitario de caligrafía fue lo que diez años más tarde lo inspiró a imaginar lo que luego sería la primera computadora Mac. “No se pueden conectar los puntos hacia adelante, sólo se pueden unir mirando hacia atrás. Así que deben confiar en que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro. Tienen que confiar en algo, en su instinto, en el destino, en la vida, el karma, o lo que fuera. Esa forma de actuar marcó la diferencia en mi vida”, expresó.

La reconocida plataforma de compras Amazon.com, una de las pioneras en comercio electrónico,  nació en 1995 de la mano de un emprendedor que abandonó su trabajo en relación de dependencia para lanzar su propia empresa. Se trata de Jeffrey Preston Bezos, quien también figura en esta importante lista.

Para probar la versión inicial de Amazon, Bezos y sus colegas invitaron a sus amigos y familia a que prueben la página, y programaron un potente sonido de campanas para cada vez que se recibiera un pedido. “En una semana la campana sonaba con tanta frecuencia que tuvimos que desconectarla”, dijo su creador en un medio televisivo. “Cuando Amazon.com despegó, lo hizo de una manera que no esperábamos. Fui la persona más sorprendida de todo el planeta”, expresó.

 

El emprendedor que se hizo millonario utilizando el teléfono público de un aeropuerto

En 2018 la cadena BBC Mundo realizó una selección de historias de emprendedores que, al igual que los gigantes tecnológicos de Facebook, Apple, Microsoft o Google, también crearon negocios millonarios por vender sus productos o crear nuevos servicios para la comunidad.

Una de las historias destacadas es la del brasilero Flavio Augusto Da Silva, creador de la escuela de inglés Wise Up. Los inicios de esta empresa son inspiradores para la comunidad emprendedora. En 1991 no era común que las viviendas de los hogares de Río de Janeiro dispongan de una línea telefónica, por lo que Da Silva comenzó a utilizar el teléfono público del aeropuerto para incursionar en el negocio de las televentas. Con el ruido de fondo del aeropuerto, Da Silva vendía cursos de inglés por teléfono, lo que lo inspiró luego a conformar de cero un equipo de trabajo y lanzar su propia escuela de inglés de negocios.

En la larga lista de emprendedores exitosos también figuran historias de mujeres que revolucionaron el mercado internacional. Es el caso de Mary Kay Ash, la creadora de la firma Mary Kay Cosmetics, uno de los negocios de venta a través de consultores más famosos del planeta y uno de los principales rivales de Avon. Nacida en Texas, Ash decidió separarse de la empresa donde se desempeñaba como vendedora cuando le negaron un ascenso por el hecho de ser mujer. Tal como figura en su conocida biografía, la mujer se retiró con la idea de escribir un libro destinado a ayudar a las demás mujeres en el emprendimiento de nuevos negocios. El proyecto se transformó en su propio plan de acción y en 1963 Ash junto a su hijo y cinco mil dólares de ahorro lanzaron Mary Kay, la empresa multinacional que hoy cuenta con más de dos millones de representantes de belleza en todo el mundo.

“Estaba dolida de que las mujeres no tuviéramos la oportunidad de demostrar lo que podíamos hacer. En aquellos días no existía una mujer empresaria”.

En una entrevista en CBS, relató que, a la hora de buscar préstamos, en los bancos la acompañaban a la salida, en alusión a los inicios de su gran negocio. Y agregó:

“Tienen que creer que van a tener éxito. En ocasiones es difícil seguir creyendo, pero ese es el camino al poder y la victoria”.