La directora de Essen Aluminio, creadora de las reconocidas cacerolas Essen, participó de Mujeres 2030, un encuentro internacional de emprendedoras que tuvo lugar en el Centro de Aprendizaje Universitario de Siglo 21 en Buenos Aires.

Las famosas cacerolas Essen que la mayoría de las familias argentinas atesora en las cocinas de sus hogares, no llegarían a miles de viviendas de cinco países diferentes si no fuera por la fuerza emprendedora de 16 mil mujeres que hoy forman parte de esta legendaria empresa. Así lo explica Helga Yasci, la actual directora de Essen Aluminio y tercera generación de la familia miembro fundadora.

A fines de la década del setenta, su abuelo Wilder Yasci junto a un amigo, Roberto Angelini, comenzaron a trabajar en la producción de cacerolas en Venado Tuerto, provincia de Santa Fe. Luego de pruebas y errores, lograron su objetivo y llamaron “Essen” -que en alemán significa “comer”- a aquellas primeras ollas de aluminio que rápidamente lograron un gran éxito en las ventas.

Una de las particularidades que distingue a esta empresa es la cantidad de mujeres que hoy forman parte de la firma, vendiendo sus productos en Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Perú. Se trata de 16 mil emprendedoras que representan el 97% del total de vendedores.

“Essen no sería Essen sin nuestras miles de mujeres emprendedoras. Son ellas el motor que impulsa a la empresa para que los productos lleguen a los hogares. Lo que nosotros generamos es un puente para que a través de la venta las mujeres desarrollen su máximo potencial”, explica Yasci. Para la directora de esta firma, el rol femenino es muy importante en su industria:

“Creemos que las mujeres son el motor de la economía. Supimos desde un principio que era de la mano de ellas que podíamos llegar, y llevamos la bandera del empoderamiento femenino cuando todavía no se hablaba de esto”.

Es por esto que les resulta raro cuando escuchan que en otros lugares las mujeres no tienen posibilidades. Este grado de protagonismo femenino diferencia a Essen de lo que ocurre en muchas empresas argentinas y del mundo, donde prevalecen mayorías masculinas generalmente asociadas a los roles jerárquicos.

“El 49% de la fuerza laboral del mundo son mujeres y sólo el 20% llega a cargos directivos. Y en Latinoamérica el número es menor, sólo llega el 10%.”

Expresó en la apertura del evento Mujeres 2030 la rectora de la Universidad Siglo 21, Mgter. María Belén Mendé, y agregó: “Estos datos, que son parte de nuestra realidad, se suman a una trama cultural que nos corroe”.

El encuentro reunió a líderes emprendedoras con el objetivo de fortalecer el intercambio y apoyo nacional e internacional, difundir acciones y casos de éxito de mujeres que emprenden con impacto social, fortalecer la perspectiva de género y el acceso de las mujeres a puestos de liderazgo dentro de las organizaciones.

El desafío de emprender en la era digital 

Además de la importancia del rol femenino, la directora de Essen se remite a algunos de los desafíos de su propia empresa, que también forman parte de los retos actuales de muchos emprendedores de Argentina y del mundo: el traslado de la venta directa a la venta digital, y explica:

“Lo que hoy nos convoca a todos los emprendedores es el desafío de digitalizarnos al máximo posible sin deshumanizarnos”.

 

Desde su mirada, la llegada de las redes sociales y de plataformas de venta como Amazon o E-commerce cambió por completo el rumbo de lo que antes eran las ventas “cara a cara”: “La venta directa implica que yo como vendedora voy a tu casa, vos juntas a una serie de amigas y yo te presento mi producto, en mi caso te desmoldo una torta de una cacerola. Hoy tenemos que pensar en cómo lograr vender a través de las redes sociales sin perder la magia de la demostración”.

En este gran paso a la digitalización, el desafío del Social Selling -el arte de utilizar las redes sociales para encontrar, conectar y fomentar las relaciones con clientes potenciales- y de la innovación permanente se vuelven un factor clave para sostener el negocio.

“Si no estuviera enamorada del emprendedorismo no estaría acá”

Helga Yasci supo desde chica que quería formar parte de la empresa de su familia. Desde que comenzó a trabajar en Essen apenas egresó de la carrera de Abogacía, por consejo de su padre pasó por todas las ramas de la industria para conocer en profundidad las características de lo que primero fue una empresa familiar y luego un negocio con escala internacional. El amor por el emprendedorismo es uno de sus grandes secretos para triunfar. “Vos sos la empresaria de tu propio negocio. A la mañana te levantas, abrís la persiana y nadie te dice lo que hay que hacer”. Y señala:

“El efecto transformador es ese empoderamiento que te dice que vos podés. La empresa te brinda la capacitación, la logística y el producto, pero a la magia la hacés vos cuando realmente crees que podés lograrlo”.