Para Esteban Paez, el atletismo comenzó como un juego, hasta que un día luego de una carrera, con las plantas de los pies gastadas por el recorrido, se enamoró del deporte. Además de número uno en su disciplina, es un influencer en redes sociales y en Instagram cosecha más de 27 mil seguidores. “No lo tomo tan literal, solo me gusta compartir a la gente mi estilo de vida en sí, lo que hago, quien soy y mis valores, que puedan comprender que con esfuerzo, constancia y perseverancia se logran cosas inimaginables, me gustaría transmitir buenas energías y una buena calidad de vida”, confiesa el joven. Tiene 19 años, nació en Mendoza y vive en Córdoba Capital.

Su relación con el deporte empezó en la escuela primaria, asistía al Saint Paul´s School cuando probó todas las posibilidades de atletismo: “Me gustaron las diferentes pruebas, bala, 100 mts, 200mts, 1500 mts y jabalina, las dos últimas eran mis preferidas, y siempre me destaqué en esas porque les dedicaba tiempo. La pasaba muy bien”.

A la recreación le sumó los primeros récords en una carrera y su debut en un podio fue en el Cross Country, un recorrido por la montaña. A los 15 se animó a correr 21 kilómetros de noche en la Black Rock Night Trail, experiencia que le significó un antes y un después. Sin embargo, Esteban no eligió el deporte como profesión y está estudiando para Contador Público en la Universidad Siglo 21.

“Me hubiera gustado sólo dedicarme al atletismo y seguir ese camino, pero me encanta estudiar lo que elegí, me gustan los nuevos desafíos, es una carrera dura.

Mi secundario se orientaba a las ciencias naturales y era bilingüe, nada que ver con economía ni tampoco con números, pero no me arrepiento de haberla elegido. Cada día comprendo mejor todo lo que conlleva”.

Al futuro contador público le cuesta mantener un nivel académico sin descuidar el entrenamiento. “Actualmente, curso todos los días en el campus en horarios muy distintos y entreno mínimo dos horas por día. Todo se basa en aprender a separar los tiempos de cada disciplina, cuesta encontrarlos, pero una vez que los convertís en hábitos se hace más fácil”, cuenta sobre su rutina.

Hacia adelante se imagina como expositor para brindar tanto sus conocimientos académico y profesional como compartiendo sus experiencias como deportista, “conectarme con gente de todo el mundo y transmitir valores y motivar gente a que persiga sus sueños”.

Por lo pronto, el 19 de noviembre su próxima meta es el Huerta Grande Columbia xtrem race, una especie de mundial donde compiten más de veintidós países, en un recorrido de 60 kilómetros. “La verdad se siente muy bien, cuesta llegar hasta ese nivel, es mucha presión, sensaciones únicas, pero una vez que lográs llegar a meta no se compara con nada, tantas horas de esfuerzo valen la pena”, remata el atleta.