María Fernanda Gregor es estudiante de la Licenciatura en Educación y fue postulada por la Fundación Senior para representar a la provincia de La Rioja en la ceremonia del evento Árbol de la Convivencia.

En el último tramo de su carrera como Licenciada en Educación, María Fernanda Gregor participó como representante de la provincia de La Rioja en el Árbol de la convivencia. El evento se realizó el 28 de agosto, en el CAU Tortugas Open Mall, en la localidad de Tortuguitas, provincia de Buenos Aires.

“Terminé de cursar la carrera a principios de este año –en Modalidad Distribuida– y estoy por rendir la defensa oral del seminario final”, comentó Gregor, quien eligió su carrera para enriquecer su profesión como educadora. “Para mí no solo significa un título más, sino un bagaje de conocimientos que me permitirán abrir otras puertas y por ende poder llegar así a más lugares”, explicó.

Para la estudiante destacada de La Rioja, estudiar en la Universidad Siglo 21 significó “ser gestora y protagonista” de su propio aprendizaje. “Pude organizarme en función a rutinas y horarios laborales que no me permitían cursar de manera presencial”.

Además, resalta la formación académica y los valores:

“Lo más destacado fue tener aprendizajes de vanguardia, donde la innovación, la creatividad y la visión emprendedora estaban siempre a la cabeza, potenciando las cualidades de los estudiantes y permitiéndonos ser profesionales capacitados y lleno de valores”.

A la par de su carrera, María Fernanda es mamá de una niña de 12 y un varón de 6, por lo que sus horarios de estudio se adaptan también al movimiento de la familia. “Trato de estudiar por la mañana bien temprano o por la noche cuando ellos duermen. Cuando estaba con actividad presencial como docente, utilizaba el recreo o algún momento tranquilo para aprovechar al máximo cada rinconcito de hora disponible”, expresó.

Respecto a la jornada virtual del “Árbol de la Convivencia”, resaltó “la escucha y la empatía” de la Rectora Mgter. María Belén Mendé, “quien supo con delicadeza y atención minuciosa abrir un conversatorio en donde cada uno de nosotros, los 25 estudiantes seleccionados para representar nuestra tierra, tuvimos la oportunidad de socializar acerca de las grandes construcciones personales, las metas alcanzadas, los grandes sacrificios y las carreras emprendidas con gran vocación por cada uno de nosotros”.

“Para que un árbol crezca y llegue a ser grande y robusto necesita adaptarse a su medio ambiente y alimentarse de nutrientes que lo fortifiquen, eso somos, un ejemplo nítido de lo adaptable, de aquello que se va moldeando y formando de acuerdo a las adversidades que el entorno nos presente. ¡Un símbolo que sin duda nos representa!”, añadió.

Además, describió el evento como “una mañana de emociones, que dejaban ver el valor de mujeres y hombres valientes que supieron tomar el timón de sus vidas para seguir adelante y construir a cualquier precio un mundo mejor”.

“Nuestra generosa Universidad Siglo 21 y la admirable rectora Mendé nos supieron regalar una convivencia y ser testigos de la fuerza que tiene el estudio inacabado y la lucha constante”, comentó. La estudiante avanzada la calificó como “una experiencia maravillosa y llena de emociones y encuentros” y dijo que estudiar en Siglo 21 “nos compromete con el mundo que nos interpela y nos invita a ser mejores cada día”.

En ese sentido, consideró que “los valores más importantes que tenemos las personas son, o deberían ser, la empatía, el respeto, la solidaridad y el amor. Es a través de estos que podremos construir una sociedad más justa, más igualitaria, más comprensiva, más humana”.

Por último, dijo que aspira poder desempeñarse como “formadora de formadores”. “Es una meta que espero poder cumplir”. En lo inmediato, recibió una propuesta del Ministerio de Educación de su provincia que le permitiría desarrollar su vocación por lo socio-comunitario y la lectoescritura.

“El día de mañana me imagino buscando crecer, avanzar y enriquecerme como profesional y persona, quizás con más conocimientos, más camino transitado y por ende más capacitada para desempeñar mí vocación. Espero seguir encontrando pequeños ecosistemas que me permitan fortalecer esta visión del trabajo y el compromiso. Quisiera sembrar huellas y ser parte siempre de aquellos que se esmeran día a día por hacer un mundo mejor”, concluyó.