Marina “Mia” Guastavino es Lic. en Relaciones Internacionales y forma parte del squad del nuevo Certificado online OHLALÁ! Makers, que lanzamos en conjunto con OHLALÁ! para potenciar emprendimientos y oportunidades de negocios en contextos como el actual.

“Si bien hoy en día nos toca vivir una pandemia mundial que probablemente sea una de las crisis más grandes que vamos atravesar emprendiendo, siempre como emprendedoras una se tiene que adaptar a nuevos contextos”, dice Mía, parte del equipo docente del nuevo Certificado OHLALÁ! Makers, que prevé formación integral para quienes ya se iniciaron o están dando sus primeros pasos en el mundo del emprendedorismo.

Se trata de un certificado 100% online que tiene una duración de cuatro meses, producto de la unión de la experiencia mediada por tecnología de Siglo 21 más el expertise en emprendedorismo de OHLALÁ! Makers, la escuela virtual para emprendedoras.

Para Mía, Licenciada en Relaciones Internacionales con campo Menor en Periodismo, business development Manager en Ikitoi y mentora en EmprendING, si existe una definición de lo que significa emprender “es justamente esto: saber aprovechar los cambios para crecer como personas y dentro de nuestros propios proyectos”.

Desde su perspectiva, el impacto del coronavirus sobre las actividades productivas y sobre el mundo de los negocios “es muy grande, pero esta no será la única vez que como emprendedoras vamos a tener que ser ágiles y cambiar algo dentro de nuestros proyectos”, ya que el desafío del mercado es una variable en constante cambio y es importante mantener los ojos abiertos para analizar qué sucede afuera.

“Ante una crisis, el primer paso es identificar qué parte del negocio se ve más afectado”

Para María es necesario mantener siempre una mirada integral sobre los emprendimientos que llevamos adelante, porque si surge una crisis o un cambio abrupto de contexto, esto permitirá desmenuzar si existen oportunidades de negocio, si el modelo de negocios propio debe cambiar o si debemos proceder a un cambio de rumbo.

“A mí me encantan las ventas, pero también soy obsesiva de analizar la situación para entenderla. No me basta saber que estoy vendiendo, necesito saber por qué estoy vendiendo, qué estoy haciendo bien y mal, dónde puedo mejorar. Si lo analizo como un todo es difícil identificarlo, entonces lo mejor es ir por partes”, explica.

En este sentido, María propone “desmenuzar” los conceptos y dividir las ventas en tres partes. El producto, que implica la materia que se vende a través de cierto canal a cierto tipo de cliente, pudiendo ser un producto físico, digital, un servicio, etcétera. El canal, que es el medio por donde se efectúa la transacción y puede ser una tienda online, redes sociales, un local físico, vía telefónica, ferias, etcétera. Y el cliente, que es quien consumirá el producto y puede ser físico individual, una empresa o un cliente mayorista.

“Frente a una crisis, el primer paso es identificar cuál de esos factores –producto, canal, cliente- se verá más afectado. ¿Cambió mi producto?, ¿o cambió mi canal, porque no puedo tener abierto mi local en la calle entonces tengo que transformarlo?, ¿o quizás cambió mi cliente?”, se pregunta.

Desde su experiencia profesional, este análisis dentro de cada emprendimiento o proyecto permite avanzar con perspectiva hacia los próximos pasos del negocio.

En el caso del emprendimiento donde María se desempeña, Ikitoi, una tienda de juguetes para niños, explica: “Con la pandemia no cambió el cliente, pero sí el canal. El local no está funcionando como hace unos meses y tuvimos que adaptar nuestro canal online, entender que la gente necesita más acompañamiento entonces habilitamos un chat online, Whatsapp, Instagram para que las compras estén acompañadas”.