Melania Ottaviano, Directora del Instituto de Educación e Innovación, habla sobre el rol de la tecnología en la innovación educativa: “innovar no sólo implica tecnología y computadoras, también es cambiar una estrategia metodológica: de ahí surge cómo puedo innovar el aula”.

Para ello hay que preguntarse: como docente, ¿me animo a innovar?, ¿en qué?, ¿a corto o largo plazo?, ¿solo o con otros?

La respuesta de Ottaviano para resolver todos estos interrogantes es la siguiente: “nos vamos a equivocar y mucho. Si no funciona cambiamos. Por eso hay que generar hipótesis, validarlas, hacer ajustes, hablar con otros para ver si funcionó y qué resultados dio”.

Además, Ottaviano señala que es clave que los docentes superen la inseguridad que genera la tecnología y empiecen a actualizar sus conocimientos con respecto a los nuevos formatos. “¿Por qué no pensar lo siguiente? Si los chicos son expertos en el uso de la tecnología, yo como docente no necesito ser experto, sino tener en claro el por qué y para qué de la materia. Y si no lo sé, le digo que no tengo idea y que nos sentemos juntos y lo busquemos”, indica Ottaviano.

El trabajo en equipo que propone la Directora surge a partir de que los estudiantes se volvieron prosumidores y se involucran. En palabras de Ottaviano: “Si como docentes empezamos a pensar y darle sentido a lo que enseñamos, los alumnos también van a poder darle sentido a lo que aprenden. Muchos nos preguntamos “¿y para qué aprendo esto?”. Hoy nuestros alumnos no tienen problema en decir que algo no les interesa. Por lo que hay que co-crear las clases, sin miedo”.

Asimismo, Melania explica que es necesario entender que la tecnología es un complemento para la innovación en el aula. “Lo virtual se adapta al ritmo de cada estudiante y ya sabemos que no aprendemos todos de la misma forma. Se trata de respetar el tiempo de aprendizaje de cada uno”, indica la Directora del Instituto de Educación e Innovación.

Finalmente, habló sobre su rol como Directora del Instituto de Educación e Innovación de Universidad Siglo 21. “Me parece que es un momento en el que hay que estar y acompañar los procesos de formación docente, de directivos, profesionalizar la carrera docente.

Los cambios no se gestan de un día para el otro, hay que rescatar la palabra proceso en la educación.

Saber que las cosas de un día para el otro no se dan y me parece que el Instituto es un espacio para poder generar esto, esta construcción conjunta, poder crear la visión de la Educación del Futuro, poder diseñarla. Y, sobre todo, también sostenerla, evaluar lo que funciona y lo que no y, por supuesto, poder contagiar la pasión y el compromiso que tiene la Universidad Siglo 21 como referente en el área de innovación”, concluyó.