Isela Costantini fue reconocida por la Universidad Siglo 21 como la Empresaria Líder 2017. Isela es una mujer profesional destacada por su espíritu emprendedor, capacidad innovadora, compromiso social y por su gran aporte al mundo productivo del país. En la ceremonia de distinción, habló sobre las características más importantes de un buen líder.

“Los jóvenes son el futuro. No solamente de las empresas, ustedes van a ser los próximos jefes que conducirán este país”, afirmó Isela Costantini en el acto que la condecoró como Empresaria Líder 2017. Así definió el rol de las nuevas generaciones, que actualmente se encuentran en su proceso de formación académica. Si bien Isela aseguró que la etapa universitaria es fundamental para la construcción de grande líderes, también destacó algunas claves a tener en cuenta en el futuro ejercicio profesional.

En primer lugar, la especialista señaló que un buen líder debe asumir una actitud de humildad: “El éxito de lo que estamos construyendo, pasa por un primer valor que es la humildad. Cuando uno tiene la humildad de reconocer que no lo sabe todo, que hay otros que saben más que uno, tiene también la posibilidad de aprender y compartir conocimiento”. Según ella, la predisposición a incorporar nuevos saberes, experiencias y opiniones, permite que se fortalezcan y multipliquen las buenas ideas y, así, puedan surgir ideas revolucionarias.

En segundo lugar, la referente de la comunidad empresaria aseguró que “un líder tiene que ser una persona que da sin esperar para recibir. No está todo el tiempo esperando recibir por algo que entregó, sino que está al servicio. Liderar es servir”. El líder es quien sirve tanto a sus clientes o accionistas, como a sus empleados o colaboradores, quienes son, en definitiva, los actores fundamentales para que un proyecto prospere.

Por último, Isela destacó la importancia de que un líder se comprometa con el entorno en el que vive. “Un líder hoy no puede estar disociado de su responsabilidad hacia la comunidad. Un líder tiene que decir de qué forma, con sus propias acciones -directa o indirectamente-, puede ayudar a ser una comunidad mejor. Todos somos agentes de cambio”. En este sentido, afirmó que los proyectos no sólo deben generar valor económico, sino también valor social (como por ejemplo, fomentar el trabajo, cuidar el medio ambiente, etc.).

La Empresaria Líder 2017 advirtió que vivimos en un mundo de cambio constante y que, en este contexto, los líderes deben asumir una actitud activa y permanente de transformación. “Hay un mundo increíble de oportunidades para aprender. Los invito a superarse todos los días. Yo creo que ese es el gran desafío. El éxito de cada uno tiene que ser cuán diferente soy y cuán mejor soy, de lo que fui ayer y de lo que pensé que podría llegar a ser”, concluyó.