Magdalena Reyna estudió la Lic. en Gestión Ambiental en Universidad Siglo 21 y casi al mismo tiempo de comenzar la carrera realizó sus primeros pasos en el mundo profesional. Hoy disfruta de alentar el cambio cultural necesario en relación al cuidado del ambiente y se imagina trabajando en educación.

En un viaje hacia Nueva Córdoba, Magdalena Reyna vio en una gigantografía que publicitaban Gestión Ambiental. Una alarma se encendió sobre ella en aquel momento, porque era una propuesta nueva en la ciudad de Córdoba. Estaba estudiando Comunicación Social pero no se sentía del todo completa. Fue así que decidió embarcarse a un nuevo rumbo y optar por otro proyecto de educación y de vida.

Cuando estaba en segundo año de la Licenciatura en Gestión Ambiental, encontró en el Portal de Empleo de Siglo 21 un aviso: buscaban una estudiante con conocimiento en la norma ISO 14001. “Yo no tenía nada de eso todavía, pero en Córdoba no había muchos postulantes y les gustó mi perfil. A medida que el área de medio ambiente iba creciendo, empezaron a contratar pasantes de la carrera Ingeniería Química, porque no había estudiantes de Gestión Ambiental en Córdoba”, recuerda.

Sus primeros pasos fueron en Holcim, reconocida empresa en la industria de la construcción. “Me contrataron para hacerme cargo de capacitar a la gente, gestión de residuos, colaborar con el sistema de gestión, con indicadores, asegurar que se hagan mediciones anuales. Para mí fue majestuoso ver cómo funciona una cementera y una industria por dentro. Además fue muy interesante porque yo no tenía conocimientos de qué podría hacer como gestora ambiental y ahí vi la responsabilidad que conlleva”, afirma.

Por su buen desempeño en la empresa, su jefa en aquel entonces -que es la misma en la actualidad- la recomendó para integrarse al Grupo CNH, donde la joven de 30 años se incorporó hace casi tres años y en la cual continúa trabajando al día de hoy.

“Grupo CNH es una empresa multinacional del rubro automotriz. Ellos tienen una forma de trabajar basada en World Class Manufacturing, que postula que toda compañía para tener éxito se sostiene en pilares y uno es el medio ambiente, si vos quitás ese pilar se te viene la empresa abajo, entonces las empresas tan grandes como éstas, al trabajar con esta filosofía tienen la obligación de año tras años en mejorar indicadores ambientales, buscando reducirlos”, repasa.

¿Cómo es un día de trabajo tuyo?

Yo estoy a cargo de la Isla Ecológica, que es un predio donde se acondicionan los residuos que generan las tres plantas del Grupo CNH. Yo manejo la gestión de residuos de la isla, el reciclado y el seguimiento de los proveedores que te reciben los residuos reciclados o peligrosos. El lema que tenemos es que los residuos no son solo residuos, sino que pueden ser recursos. Podés reciclarlos, recuperarlos, reutilizarlos, podés hacer economía circular o hacer más eficientes tus procesos y ahorrar gastos innecesarios.

Además de reciclar o reducir, ¿realizan acciones de compensación?

Sí. Nosotros compartimos un predio grande con Fiat donde tenemos espacios verdes. Hicimos una reserva natural con forestación de árboles nativos, ahí compostamos residuos orgánicos, y estamos con un proyecto de hacer un vivero, empezando a desarrollar plantas nativas para seguir creciendo esa reserva. Estas son acciones de compensación.

¿Es importante el rol de un gestor ambiental en una pyme?

Una multinacional tiene los ojos 100% puestos en lo ambiental, porque al ser más grande tiene muchos más requisitos que cumplir, auditorias, controles de la municipalidad. En general, las multinacionales quieren asegurarse que sus franquicias o plantas hermanas están cumpliendo con la legalidad, y por eso te exigen que lleves un sistema de un gestión ambiental limpio e impecable.

En cambio, la Pyme no tiene esa exigencia a nivel legal, tiene su legislación que cumplir, pero la ISO 14001 es un certificado que no es obligatorio sino voluntario. Pero si querés lograr prestigio en la firma de una compañía, tenés que demostrarles a tus clientes que tenés responsabilidad, que te preocupás por el medio ambiente, que te ponés la camiseta, y así van a elegir tu producto. Entonces el gestor ambiental puede colaborar para que una empresa crezca y se destaque de las demás. Y una pequeña pyme puede hacer determinadas acciones a nivel local para fomentar un cambio cultural desde el lado del medio ambiente.

¿Qué creés que te aportó tu paso por la Universidad para tu desarrollo profesional?

Primero, fue gracias a la Universidad que hice mi primera pasantía, y gracias a ello estoy donde estoy. Y después, como yo hice la carrera a distancia, me sirvió mucho rendir el EFIP (I y II) para incorporar todos los conceptos. Yo en un principio imaginé que me iba a sentir muy sola por cursar a distancia pero me sentí muy acompañada por el tutor, era un grupo tan chiquito de alumnos que se hizo muy personalizado.

Es tan amplio el campo laboral de la gestión ambiental, que la carrera te prepara para llevar a cabo un estudio de impacto ambiental, te forma en legislación ambiental, manejo de residuos y es clave poder ampliarlo con experiencia. Porque terminás de completarte con el estudio y la experiencia.

¿Cómo te imaginás en el futuro?

Yo siempre aspiro a la parte social. Hoy estoy aprendiendo un montón, hace un año que me recibí solamente, y día a día mi actividad no es rutinaria, siempre estoy haciendo algo diferente. Me veo trabajando en sustentabilidad, con la comunidad, me encanta la educación, la docencia siempre me gustó. Me interesa poder llegar a la gente, concientizar, y creo que no hace falta dar clases en una universidad para poder transmitir algo. Donde yo trabajo, estoy a cargo de capacitaciones y siempre me gusta ese lado de poder transmitir un mensaje, buscar cambiar el chip de las personas o colaborar con el cambio cultural de los empleados, desde el lugar que me toca.