*Por la Lic. Silvia Ramallo – Directora de las carreras de Licenciatura en Gestión TurísticaLicenciatura en Administración Hotelera de Siglo 21

Argentina es un territorio extenso y cada región tiene características muy distintas entre sí. Para el turismo se trata de una ventaja incomparable y lo convierte en la única actividad económica presente en las veintitrés provincias argentinas. Además, en los últimos años, la industria turística se ha convertido en uno de los pilares fundamentales para el desarrollo económico y cultural del país. Por eso, en la actualidad, la profesionalización de los trabajadores del área se convierte en un requisito fundamental para obtener un verdadero crecimiento del rubro y de la economía nacional.

En este camino, el principal desafío para el futuro profesional es tener una mirada global con raíz  regional, lo que hoy se da en llamar “glocalidad”, es decir que debe pensar cómo poner en valor su tierra, brindando sustentabilidad económica, social y ambiental.

Valorizar la región implica reconocer la identidad de cada lugar para transformarla en un atractivo turístico.

Ser un profesional dedicado a crear “experiencias”, requiere de un perfil sensible, empático, con Competencias que permitan gestionar y administrar el tiempo de nuestro cliente, que deposita en nosotros la responsabilidad total del manejo del mismo, en pos de una experiencia positiva, que lo ayude a RE – CREARSE.

Este contexto requiere, de un profesional formado con una perspectiva integral; lo que hace necesario el abordaje de una serie de herramientas que apuntan a construir una mirada estratégica sobre el turismo, que combine recursos, reconozca las necesidades de los turistas, incorpore elementos de comercialización, marketing y estadística que permitan, además, realizar lecturas sobre el impacto económico de la actividad.

Un gestor turístico también debe estar atento a las tendencias mundiales, tanto en las tipologías como en las necesidades de la demanda. En cuanto a las categorías en expansión, el turismo sustentable ocupa el primer lugar. Avanza a enormes pasos el turismo enogastronómico y el holístico (vinculado a las terapias alternativas, el descanso y el contacto con la naturaleza). Por último, avanzan los productos que muestran las raíces de un determinado lugar, aquellos elementos más puros de cada región, por ejemplo, el flamante programa “PUEBLOS AUTÉNTICOS”.

Por otra parte, es necesario que el profesional mediante su “vocación de servicio”,  esté atento a los deseos del turista, quien ya no sólo valora en términos tangibles, es decir si la cama del hotel es buena, sino que prioriza la experiencia integral que cada viaje le deja.

El sector turístico tiene que entender que la fórmula que fue exitosa hace veinte años ya no es útil, que se debe estar atento a los requerimientos de un turista muy informado y que compara permanentemente en parámetros de calidad de atención.

Formarse como profesional de la actividad turística y hotelera, es formarse para prestar servicios que hagan feliz a la gente…. Tremenda responsabilidad.