Por Cra. Anahí Martínez. Directora de la Diplomatura en Gerencia Empresaria

 

Nuestro modelo mental condiciona nuestro comportamiento. Estamos acostumbrados a actuar por reacción, ante un requerimiento o una pregunta, reaccionamos inmediatamente. La secuencia sería, primero hacer una pausa, luego pensar y por último dar una respuesta. Esto condiciona nuestro accionar y por lo tanto altera la toma de decisiones.

Muchas veces, esta tendencia y la espera a que las cosas cambien con el tiempo, terminan marcando el rumbo de nuestros trabajos y de las empresas.

Tenemos que aprender a observar.

La “percepción” de lo que sucede a nuestro alrededor hace que veamos que no existe una sola forma de actuar sino que podemos cambiar las formas, encontrar nuevas a través de soluciones existentes e incluso de soluciones desconocidas, innovar en nuestra forma de actuar hace que rompamos nuestro modelo mental, que nos hagamos visibles frente a nuestro jefe, nuestro empleado o nuestro cliente.

La capacitación en herramientas de gestión gerencial, permite adquirir un conocimiento global que nos posibilita generar cambios dinámicos y flexibles para aprovechar cualquier contexto empresarial en el que nos encontremos.

Hace ya un tiempo llegó una etapa de mayor profesionalización, donde las herramientas caseras y el instinto empresario ya no son suficientes. Así, este contexto actual, implica ampliar los conocimientos  y adaptarse a nuevos desafíos, enfocándonos en mejorar la práctica y lograr una mayor productividad de las personas.

La clave es “capacitarse” para romper nuestro modelo mental y para que las empresas evolucionen.