Matías Joaquín Lobos es Militar de la Armada Argentina y, actualmente, también está cursando la carrera de Abogacía en la Universidad Siglo 21. La modalidad a distancia le permite estudiar desde su lugar de residencia (en Punta Alta, Provincia de Buenos Aires), y desde cualquier lugar donde ejerza su trabajo.

Matías Joaquín Lobos tiene 24 años. Cuando terminó el colegio secundario ingresó a la Armada Argentina para llegar a ser lo que es hoy: Militar de la Marina. Estudiar una carrera universitaria, sin embargo, siempre fue un objetivo pendiente para él, difícil de concretar por las exigencias de su profesión. “La Armada tiene una rutina muy difícil de seguir. Los horarios de salida del puesto de trabajo no son siempre los mismos y, con el tema de las navegaciones y guardias, no hay mucha tolerancia hacia nosotros”, comentó.

Hace unos años atrás -tras haber intentado estudiar en otras instituciones-, encontró en las carreras a distancia de Siglo 21 una opción educativa adaptada a su rutina laboral. “Era lo que yo necesitaba: horarios flexibles para que uno se pueda organizar sus tiempos”, señaló.

Matías empezó a estudiar Abogacía, una carrera que le apasionaba de chico porque siempre le gustó “defender a las personas con fundamentos legales”. Él aseguró que su experiencia de formación a distancia fue muy positiva:

“Gracias a este método llegó a estudiar en cualquier sitio, en el buque donde trabajo, en mi casa, hasta incluso en la biblioteca de mi Ciudad. Es como que la Universidad va conmigo a donde van mis apuntes”.

La carrera de Abogacía le aporta diversas herramientas que aplica en su vida personal. Hoy asesora legalmente a familiares y amigos.  

La Práctica Profesional

El año pasado Matías Lobos cursó la materia Práctica Profesional, una asignatura obligatoria para todas las carreras de grado, que permite aplicar los conocimientos teóricos a una experiencia concreta. Con mucho esfuerzo, logró concluir esta etapa de formación. En su balance destacó no sólo los conocimientos adquiridos, sino también las motivaciones personales que le aportó el trayecto: “Me dio un gran impulso para seguir adelante. A veces pasa, en este tipo de carreras largas, que uno pierde el ánimo con el tiempo. La práctica te permite conocer cómo es el trabajo y eso causa optimismo y ganas de recibirse pronto”.

En la últimas dos semanas de la Práctica Profesional, Matías tuvo que ausentarse para participar de la búsqueda del submarino ARA San Juan. “Amén de todo esta situación, la Universidad me dio mucho apoyo a través de mi tutora Cristina Gonzalez Unzueta. Siempre me hizo un seguimiento y conté con ella para todo. Fueron muy amables conmigo. Estoy muy agradecido”, concluyó.