Por Mgter. Pablo Rivarola, Decano de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad Siglo 21.

Según la Organización Mundial de la Salud, el mundo enfrenta múltiples retos que abarcan, desde brotes de enfermedades que podrían prevenirse a través de las vacunas, el incremento de la obesidad y el sedentarismo, hasta la contaminación ambiental, el cambio climático y múltiples crisis humanitarias.

Este año la Organización Mundial de la Salud (OMS), el organismo de la Organización de las Naciones Unidas especializado en gestionar políticas de prevención, promoción e intervención en salud a nivel mundial, estableció las 10 amenazas que enfrenta el mundo en materia de salud, frente a las cuales, instituciones y gobiernos deberían formular sus planes estratégicos.

Es necesario, en relación al informe publicado por la OMS, ofrecer una mirada sociológica y sin duda política, ya que que los efectos de lo que nos está alertando este organismo no es ajeno en absoluto a las voluntades de los seres humanos. Muchos años atrás -es posible hacer una revisión histórica de los informes de la OMS- se identificaban enfermedades sobre las que no había un conocimiento científico ni epidemiológico acabado, y sobre las cuales la población debía alertarse y prevenirse (el surgimiento del Ébola fue así por el descubrimiento de Peter Piot por ejemplo), y sin dudas que pueden producirse estas situaciones nuevamente, pero ¿qué sucede con lo que ya conocemos?

Si vemos con detenimiento cada una de las 10 amenazas, es posible reconocer que están sujetas a la modificación de acciones de las personas desde una conciencia social y global.

La contaminación ambiental por ejemplo no es un fenómeno del que seamos ajenos, o el impacto de las enfermedades no transmisibles -con una tasa de mortalidad altamente elevada en la población- que está vinculada a conductas de riesgo como el tabaquisimo, el sedentarismo o una alimentación inadecuada.

Por otra parte los movimientos migratorios originados por conflictos armados o regímenes autoritarios, favorecen a la vulnerabilidad extrema de los más débiles como los ancianos y los niños, sus efectos -cuando no son migraciones planificadas y económicamente sustentadas- generan efectos irreparables en los vínculos, las emociones, derivando en un debilitamiento de las personas. No debemos olvidar que la concepción de salud no es sólo física, sino que la OMS reconoce la integralidad de la persona y por tanto el impacto psíquico de éstos desplazamientos genera secuelas en las comunidades.

Para la OMS, los 10 desafíos deberían impactar en los sistemas de salud de todos los continentes e involucrar a cada país según sus posibilidades económicas, sociales, culturales y educativas.

1. Contaminación del aire y cambio climático

Según la OMS, nueve de cada diez personas en el mundo respiran aire contaminado, siendo esta contaminación el mayor riesgo ambiental para la salud. Tal como establece el organismo, los contaminantes microscópicos del aire pueden penetrar los sistemas respiratorios y circulatorios dañando los pulmones, el corazón y el cerebro, dejando como saldo la muerte de 7 millones de personas en forma prematura cada año por enfermedades como cáncer, accidentes cerebrovasculares, enfermedades cardíacas y pulmonares.

2. Enfermedades no transmisibles
Según la OMS las enfermedades no transmisibles como la diabetes, el cáncer y las enfermedades cardíacas son responsables de más del 70% de las muertes anuales en todo el mundo, es decir, de 41 millones de personas.

3. Pandemia global de influenza
La Influenza (gripe) es una enfermedad respiratoria contagiosa que, como ha señalado la OMS, la mutación del virus es permanente y por ello se realiza una constante supervisión para detectar las posibles cepas que deberán incluirse en las vacunas. Como se reconoce en cada uno de estos diez puntos de alerta, la Influenza es también un riesgo para las poblaciones de mayor vulnerabilidad, los ancianos y niños, como en aquellos contextos donde la alimentación, las medidas de salubridad no son las adecuadas.

4. Entornos frágiles y vulnerables

Según la OMS, el 22% de la población mundial (más de 1600 millones de personas) vive en lugares donde las crisis prolongadas que incluyen sequías, falta de alimentos, conflictos y desplazamientos poblacionales, sumado a servicios de salud débiles, carecen de una atención básica.

En este contexto de entornos frágiles en casi todos los rincones del mundo, los objetivos de desarrollo sostenible incluidas la salud infantil y la materna siguen sin cumplirse. Los procesos migratorios masivos por situaciones de conflicto bélico o carencias de recursos económicos suficientes, se han transformado en la actualidad en uno de los mayores problemas sociales con impacto en la salud.

5. Resistencia antimicrobiana
El desarrollo de antibióticos, antivirales y antimaláricos son algunos de los mayores éxitos de la medicina moderna. Sin embargo, el tiempo de estos medicamentos se está acabando, señala la Organización Mundial de la Salud: “La resistencia a los antimicrobianos (la capacidad de las bacterias, parásitos, virus y hongos para resistir estos medicamentos) amenaza con devolvernos a épocas en que no podíamos tratar fácilmente infecciones como la neumonía, la tuberculosis, la gonorrea y la salmonelosis”.

Las dificultades que se presentan para prevenir infecciones podría comprometer seriamente los procesos quirúrgicos y los procedimientos médicos como la quimioterapia.

6. Ébola y otros patógenos
En 2018, la República Democrática del Congo vivió dos brotes distintos de ébola, que se extendieron a ciudades de más de 1 millón de habitantes. Los brotes de enfermedad por el virus del Ebola (EVE) tienen una tasa de letalidad que es de aproximadamente 50%

La OMS cuenta con un plan de investigación y desarrollo que identifica enfermedades y patógenos que pueden causar una emergencia de salud pública pero que carecen de tratamientos y vacunas efectivos.

7. Débil atención primaria de salud
La atención primaria de salud suele ser el primer punto de contacto que tienen las personas con su sistema de atención médica, y lo ideal es que se brinde una atención integral, asequible y apoyada en la comunidad durante toda la vida. Sin embargo, muchos países no cuentan con instalaciones adecuadas para brindar el primer nivel de atención.

8. Dudas sobre las vacunas
Uno de los desafíos que establece la OMS y que tiene vigente su debate en Argentina y muchos países, es la duda de un sector de la población al respecto de las vacunas, lo cual según el organismo “amenaza con revertir el progreso realizado en la lucha contra las enfermedades prevenibles por vacunación”.

9. Dengue

El dengue, una enfermedad transmitida por mosquitos que causa síntomas similares a la gripe y puede ser letal. La OMS estima que el 40% del mundo está en riesgo de contraerlo y cada año hay 390 millones de nuevas infecciones.
En Argentina, según el Boletín de Vigilancia Epidemológica de la Nación, hasta abril de este año se contabilizaron más de 1000 infecciones por dengue en todo el país, que pusieron en riesgo la vida de personas de distintas provincias.

 

10. HIV
De acuerdo a las cifras relevadas por el organismo, casi un millón de personas mueren por año a causa del VIH en todo el mundo. Además, desde el comienzo de la epidemia más de 70 millones de personas contrajeron la infección y alrededor de 35 millones de personas murieron. Por su parte, cerca de 37 millones de personas viven hoy con VIH en todo el mundo.

Ante estas amenazas, el mundo requiere un plan estratégico y la evolución de una educación que permita lograr la formación necesaria para los profesionales del mañana. Es por eso que nace Siglo21Salud, una nueva propuesta académica que suma la Licenciatura en Kinesiología y Fisioterapia, la Licenciatura en Nutrición y la Licenciatura en Gerontología a una institución que continúa trabajando comprometida con las demandas del presente y el futuro.