Junto a un par de amigos creó la Fundación Ecoinclusión, dedicada a la fabricación de ladrillos con plástico triturado como materia prima.

Los ladrillos de la Fundación Ecoinclusión tienen un fin social: contribuir a que familias con carencias habitacionales puedan completar su casita o colaborar con proyectos habitacionales de bibliotecas populares o comedores.

La idea surgió hace un par de años entre un grupo de amigos que tenían ganas de “hacer un cambio” y contribuir con la sociedad. Como respuesta a la problemática social y ecológica surgió la fábrica de ladrillos reciclados.

“Decidí crear la Fundación para devolver todo lo que la sociedad me está dando y poder ayudar en distintos ámbitos. Me interesa mucho el medio ambiente y me gusta ayudar a las personas que están con problemas o tienen carencia”, expresa Leandro Miguez, estudiante de Siglo 21.

El proyecto estaba avanzado cuando a fines del año pasado, la Fundación ganó el primer premio de una convocatoria de Google a nivel latinoamericano, que les permitió comprar las máquinas para realizar una producción en serie mayor y expandirse a otras ciudades.

“La intención es crecer en toda la provincia de Córdoba y a largo plazo en Argentina. Si es posible salir a Latinoamérica”, afirma Miguez.

¿Qué significó el premio de Google?

Es un aporte económico, de alrededor de  600 mil dólares, que sirven para que la Fundación crezca y proyectarnos a largo plazo.

¿Qué es para vos ser un emprendedor?

Para mí emprender es dar un paso muy importante que es hacerte cargo de tu propia vida, intentar cumplir tus metas personales y sociales. Yo elegí emprender  para poder manejar mis tiempos, llevar mis propios proyectos a la realidad y cambiar un poquito la sociedad, mi entorno.

¿Qué te aportó la universidad?

Decidí estudiar una carrera universitaria para terminar de completarme profesionalmente como persona.  Elegí Recursos Humanos porque me gusta relacionarme con personas y creo que la carrera me aporta no sólo conocimientos teóricos sino también a nivel práctico me ayuda a relacionar mejor con las personas, y te abre puertas para conocer distintos ámbitos.

¿Cómo te imaginás en los próximos años?

En cinco años me veo ya recibido, con la Fundación bien desarrollada y en todo el territorio argentino. Manejando más mis tiempos y tratando de emprender en nuevos ámbitos y lugares.