Una nueva investigación de Universidad Siglo 21 analiza la brecha de género en la calidad de vida y el bienestar emocional de los trabajadores argentinos debido al contexto de crisis sanitaria que provoca el virus COVID-19.

Ante el contexto inédito de pandemia y crisis sanitaria que provoca el virus COVID-19, la salud socioemocional de las personas siente de cerca los efectos secundarios de este fenómeno. Frente a ello, el Observatorio de Tendencias Sociales y Empresariales de la Universidad Siglo 21, presentó su más reciente informe que indaga sobre la salud socioemocional de los trabajadores argentinos ante la coyuntura.

“¿Existe brecha de género en la calidad de vida y el bienestar emocional de varones y mujeres?”, fue la pregunta disparadora que motivó la investigación. Es así, como los resultados demuestran que efectivamente hay una diferencia: las mujeres presentan mayor tensión en el balance Familia-Trabajo y niveles superiores de estrés y agotamiento emocional.

“Nos motiva el contar con datos de la situación de nuestro país en una de las principales brechas y que ayuden a la toma de decisiones en las empresas para mejorar la calidad de vida y el bienestar físico y emocional de las mujeres. Queremos que esto ayude también a abrir el diálogo entre distintos actores sociales en pos de poner sobre la mesa la importancia de la salud socioemocional de las personas y del desarrollo de la resiliencia comunitaria”, enfatizó la Lic. Laura Gaidulewicz, Directora del Instituto de Género e Inclusión de la Universidad Siglo 21.

En cuanto al balance Familia-Trabajo, en tiempos donde el teletrabajo pasa a ser una constante y su regulación como tal todavía no entra en vigencia, suele ser uno de los factores clave para entender la brecha de género en tiempos de COVID-19.

El 21% de las mujeres manifestó que le falta energía para realizar actividades de ocio producto de su trabajo, mientras que en los hombres este porcentaje fue del 15,3%.

Esto también deriva en problemas con su familia y pareja, falta de concentración y poco espacio para distensión o hobbies. Al respecto, el 20% de las mujeres nunca o casi nunca se toman el tiempo para hacer actividades que las distraigan, mientras que en los hombres este porcentaje es un 6% menor.

Otro factor evaluado, es el estrés percibido y los niveles de agotamiento emocional durante la situación de cuarentena. El 31,6% de las mujeres manifestó que “con frecuencia o siempre” se encuentra agotada al final de jornada laboral, pero en los hombres este porcentaje no supera el 25%.

Los resultados también indican que las mujeres presentan niveles superiores de sintomatología depresiva en comparación con los varones en situación de pandemia.

Por ejemplo, el 15% de las mujeres manifiestan sentirse decaídas, deprimidas o sin esperanzas. En cambio, en los hombres este porcentaje llega a 11,7%.

El 32% de las mujeres manifestó tener dificultades para dormir, entendidas también como dificultades para quedarse dormidas o al revés, haber dormido demasiado, mientras que en los hombres ese porcentaje sólo llega al 20%.

En este informe no se encontraron diferencias significativas entre el rango etario de los encuestados ni al comparar las diferentes ciudades evaluadas respecto a la brecha de género en las dimensiones relacionadas al bienestar emocional y la salud de los argentinos evaluados, en situación de crisis COVID-19.

“Los resultados, en línea con los distintos estudios que hemos realizado a lo largo de los años desde Siglo, requieren nuestra atención inmediata como sociedad. La pandemia permite poner sobre la mesa la importancia de la co-responsabilidad en las tareas de cuidado y visibiliza el tiempo que dedican desproporcionalmente aún las mujeres a estas tareas no remuneradas, que impactan no sólo en su autonomía económica sino también en su bienestar físico y emocional. Y no es una cuestión del ámbito privado, sino una problemática que tiene consecuencias en el PBI, en el gasto público y en la calidad de vida de nuestra sociedad”, concluyó la directora.