Por Ing. María Marcela Maldonado, Tutora de la Tecnicatura en Hidrocarburos y Geociencia de la Universidad Siglo 21.

El sector de los hidrocarburos es de importancia estratégica para la economía de las naciones, por ser motor para su desarrollo económico y social.

En los últimos años, el tema petrolero se ha convertido en un punto prioritario de las agendas de las empresas privadas y gubernamentales, exigiendo a las personas involucradas en el sector un mayor conocimiento y, por ende, mayor compromiso, con las actividades y operaciones de la industria.

Desde el descubrimiento de los yacimientos no convencionales en Argentina, las industrias relacionadas al sector han modificado y reorientado su rumbo, exigiendo mano de obra especializada en cantidad.

Vaca Muerta es uno de los tres reservorios de hidrocarburos no convencionales más grandes y con mayor calidad del mundo. Es un yacimiento de petróleo no convencional, en el cual se encontró el equivalente a mil millones de barriles, que representan casi 5 años de la producción de YPF en el país. Este reservorio es la principal formación de shale en la Argentina. Su gran potencial se debe a sus características geológicas y su ubicación geográfica. Los resultados hasta el momento permitieron confirmar que tiene un enorme potencial para la obtención de gas y que cuenta con importantísimos recursos de petróleo que alcanzan los 16,2 miles de millones de barriles, lo que significa multiplicar por diez las actuales reservas de Argentina.

Según la Administración de Información Energética (EIA), una dependencia del Departamento de Energía de Estados Unidos, Argentina tendría 774 Tcf (trillones de pies cúbicos) de gas no convencional o, como se conoce en inglés, shale gas. Semejantes reservas dejarían al país sólo detrás de Estados Unidos y China como países con más gas no convencional en el mundo.

En el país se reciben cada año poco más de 8.000 profesionales afines al rubro (ingeniería, tecnicatura, etc). Si bien el número creció considerablemente en la última década (era de 5.000 en el 2003) todavía es insuficiente para las necesidades actuales de la industria nacional. La reactivación de la actividad hidrocarburífera tras la nacionalización de YPF sumó presión a la demanda de profesionales, apuntalada en dos cuestiones centrales: la inagotable creación de puestos de empleos y los atractivos sueldos del sector.

Sin embargo y pese a que hay más ingresantes en las aulas, las empresas petroleras siguen teniendo problemas para encontrar profesionales y mano de obra calificada.

El objetivo de conseguir el autoabastecimiento energético es el lema que marca los esfuerzos demandados a las instituciones. La formación de profesionales y técnicos nacionales es un punto a complementar en la lista de ítems para el desarrollo de Vaca Muerta.

De acuerdo a un informe realizado por una consultora de Recursos Humanos a nivel nacional (ManpowerGroup), la insuficiente disponibilidad de mano de obra calificada es un verdadero cuello de botella para el desarrollo de Vaca Muerta. Según dicho informe, de los 10 puestos de trabajo más difíciles de cubrir en la Argentina, los tres primeros se relacionan con la actividad petrolera. No hay suficientes técnicos, ingenieros y trabajadores de oficios manuales calificados, en ese orden. Los pocos candidatos disponibles para ocupar esos cargos suelen carecer de habilidades técnicas o no cuentan con la experiencia necesaria. Y también hacen falta geólogos y operarios de tareas generales. Frente a la magnitud de los retos implicados en la puesta en valor de los hidrocarburos de Vaca Muerta, muchas empresas están priorizando la velocidad en la cobertura de posiciones por sobre una estrategia adecuada de reclutamiento y selección. Una buena opción para contar con personal calificado estriba en los planes internos de formación. En ese sentido, cada vez más compañías implementan programas de jóvenes profesionales y búsqueda de talentos en provincias donde se dictan carreras universitarias vinculadas con las necesidades del sector.

El panorama argentino actual, los convenios y las inversiones internacionales, más la decisión de seguir explotando recursos petroleros e hidrocarburíferos generan una demanda importante de profesionales, ingenieros y científicos relacionados a la materia. Es importante que existan profesionales formados en base a competencias y distintos tipos de habilidades con conocimientos técnicos que le permitan tener un perfil general.

En este marco, la Universidad suma a su propuesta académica la Tecnicatura en Hidrocarburos y Geociencia, mediante la cual se contemplará no sólo la formación profesional disciplinar sino que también propenderá el desarrollo en un marco ético y de responsabilidad social.

Esta carrera se caracteriza por brindar la posibilidad de formación académica a distancia, en un campo con alta demanda de profesionales técnicos, quienes serán capaces, gracias a la estructuración y contenidos de la misma, de liderar equipos de trabajo en empresas nacionales e internacionales, privadas o estatales del rubro de los hidrocarburos.