La física argentina Karen Hallberg recibió la distinción Doctora Honoris Causa de Siglo 21, el máximo reconocimiento que otorga la Universidad a personalidades de prestigio internacional. En su discurso, destacó la necesidad de promover la paridad de género en la ciencia y el pensamiento crítico de los jóvenes.

Desde su infancia en Rosario y luego en Jujuy, Karen Hallberg supo que su destino estaría forjado por la ciencia. Hija de un agrimensor gerente de una empresa minera, Karen se remonta a aquella niña curiosa por la naturaleza y el mundo que la rodeaba. “Recuerdo haber apurado regresos de salidas para ver en la televisión un programa científico sobre el cosmos. Me encantaba sentirme insignificante frente a la infinidad”, dice. También, rememora la primera vez que sintió que el mundo no sería lo mismo para los hombres y mujeres: “Me acuerdo de mi primera sensación de injusticia cuando mi mamá me contó que había querido ser médica y que su padre le dijo que esa no era una carrera para mujeres. Aquel episodio me rebeló”.

En el marco del tercer congreso Innova Educa 21, que este año se desarrolló de manera 100% virtual, la Doctora en Física por el Instituto Balseiro, investigadora y docente recibió el premio Doctora Honoris Causa de Universidad Siglo 21, en reconocimiento por su aporte a la ciencia. Se trata de la máxima distinción que otorga la institución a personalidades inspiradoras que marcan un antes y un después en sus disciplinas, convirtiéndose en agentes de cambio para sus comunidades e inspiración para la sociedad.

Como parte de su recorrido científico, Hallberg es referente internacional en el desarrollo de métodos computacionales de vanguardia basados en información cuántica para estudiar la física de materiales complejos y de sistemas nanoscópicos como materiales magnéticos, superconductores, metales y aislantes. Además, se desempeña como docente y publicó más de 80 artículos científicos en revistas internacionales de alto impacto. Por su aporte a la ciencia argentina recibió numerosos premios y distinciones.

En su discurso durante la entrega del Honoris Causa de Siglo 21, Hallberg dialogó desde Bariloche, ciudad donde reside, sobre la importancia de promover la inclusión de las mujeres en el campo de la ciencia y procurar el pensamiento crítico de los jóvenes, dos áreas donde “la educación juega un rol fundamental”.

“No debería ser necesario para las mujeres tener que desafiar el sistema”

Cuando siendo una adolescente Hallberg tomó la decisión de estudiar física, algunos de sus amigos y conocidos mostraron reacciones de rechazo: “Me acuerdo que me desalentaron diciendo que les parecía algo excepcional o extraño. Otros me dijeron que tenía que seguir una carrera de modelaje. Me pareció entonces que había que vencer una barrera muy importante por haber tomado la decisión de seguir una carrera como esta”.

Ya siendo una física consagrada por sus investigaciones, Hallberg encontró la barrera de género en espacios académicos: “Una vez fui invitada a dar una conferencia en una universidad del exterior, y cuando terminé de hablar la persona que me invitó al evento me dijo: ‘su charla fue muy buena y racional, usted parece pensar como hombre”.

En su discurso en la entrega del Dr. Honoris Causa, Hallberg explicó hacer mención de estos ejemplos “porque seguramente esto les pase a muchas mujeres que quieran seguir carreras científicas y tecnológicas”. Y agregó: “No debería ser necesario desafiar el sistema para las mujeres o tener que ser más fuertes y resolutas que otras personas para poder llevar a cabo una carrera”.

Para la física argentina, es necesario allanar el camino para “incluir todo el talento que nos estamos perdiendo”. Desde su perspectiva, “se trata de una cuestión de justicia y de igualdad de oportunidades, donde los números hablan por sí solos”.

Entre los datos estadísticos, Hallberg mencionó la baja participación de mujeres en ciencia y tecnología que denuncia la Unesco y hasta la cantidad de premios Nobel entregados a mujeres por su participación en la ciencia: “En total, este premio se otorgó a 22 mujeres de un total de 678 hombres. Es algo que sorprende y preocupa”.
Desde su perspectiva, los números reflejan un problema que la sociedad debe abordar en conjunto, y para esto, es necesario procurar mejor información y desestimar “mitos” que circulan entre la gente. “Hay un mito bien instalado de que las mujeres tienen el cerebro más conectado a la empatía y a la intuición y los hombres a la acción y el razonamiento, cuando en realidad los estudios demuestran que no existe ninguna diferencia”, dijo la física ante el público virtual de Innova Educa 2020. “No hay ninguna razón por la que no deba haber paridad de género en la ciencia. Esta brecha es una fuerte advertencia de que tenemos serios problemas sociales, culturales, económicos y políticos sobre el tema”, añadió.

“Pensar críticamente nos ayuda a superar prejuicios, sesgos y estereotipos”

Para Karen Hallberg, el pensamiento crítico es uno de los desafíos más importantes que hoy tiene la educación en todos sus estamentos, y se relaciona a la capacidad de desconfiar de lo establecido, de racionalizar la información y de poder desarrollar un entrenamiento mental sobre cómo enfrentar el mundo: “Frente a la avalancha de información que recibimos, hoy necesitamos generar este pensamiento para superar los prejuicios, sesgos y estereotipos y discernir entre lo importante y lo no relevante”.

Lo que se requiere según su perspectiva es una argumentación basada en evidencias y conocimiento científico, que despierte la creatividad y la intuición de los ciudadanos: “Hablo del pensamiento lateral, de la chispa que nos hace llegar a nuevos descubrimientos y eso que pasa cuando se nos prende la lamparita”.