Durante la pandemia, la sobreabundancia de información en Internet generó el terreno ideal para las noticias falsas y datos no oficiales, los cuales pusieron en riesgo la certidumbre de la comunidad. Frente a la desinformación, volver al periodismo profesional aparece como respuesta a la crisis.

La pandemia del coronavirus, en pleno siglo XXI atravesado por el uso masivo de Internet y las telecomunicaciones, fue la primera en la historia en la que se emplearon a gran escala tecnologías de información y redes sociales para comunicar a ciudadanos de todo el mundo las novedades sanitarias, medidas de prevención frente al virus, avances y retrocesos.

Esta situación generó el clima ideal para la aparición de noticias falsas con información distinta a la emitida por los organismos oficiales, recomendados al público para ser los vectores de información durante la crisis sanitaria.

Ante el caos informativo, volver a pensar en un periodismo profesional de calidad parece ser la mejor salida.

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud junto a la Organización Panamericana de la Salud, en el mes de marzo de 2020, pleno pico y llegada de la pandemia a muchos países, unos 550 millones de tuits incluyeron el término coronavirus, muchos de ellos con mensajes falsos y datos no chequeados por los organismos correspondientes. La misma situación se manifestó en redes de uso habitual como Instagram, Facebook y Whatsapp, donde la circulación de mensajes dudosos al comienzo de la pandemia aportó a la confusión mundial generalizada.

Sobre este aspecto, un estudio de la UNESCO indica que el análisis de 112 millones de posteos públicos realizados en 64 idiomas en distintas redes sobre el coronavirus aportó que el 40% de ellos provenían de fuentes poco fiables. En el caso de Twitter, esta situación generó un trabajo colaborativo entre la OMS con empresas de motores de búsqueda, redes sociales y digitales para filtrar los mensajes falsos y promover información exacta de fuentes creíbles.

“La información incorrecta trunca vidas. Sin la confianza y la información adecuada, las pruebas diagnósticas se quedan sin utilizar, las campañas de inmunización o de promoción de vacunas eficaces no cumplirán sus metas y el virus seguirá medrando”, advierte la OMS en su portal web.

Asimismo, la entidad agrega: “La información falsa polariza el debate público sobre los temas relacionados con la COVID-19; da alas al discurso de odio; potencia el riesgo de conflicto, violencia y violaciones de los derechos humanos; y amenaza las perspectivas a largo plazo de impulsar la democracia, los derechos humanos y la cohesión social”.

En Argentina, para dar una respuesta oficial a la situación el Gobierno Nacional lanzó la plataforma “Confiar”, destinada a detectar las noticias falsas antes de compartirlas a otros ciudadanos. Métodos similares aplicaron gobiernos locales, que advirtieron sobre el significado de la infodemia y la importancia de buscar información en los canales oficiales.

El periodismo como salida de la crisis

Bajo la mirada de promover una labor comprometida, la Universidad Siglo 21 ofrece la Licenciatura en Periodismo, una carrera que se adapta a las transformaciones tecnológicas, pero también a los cambios cada vez más vertiginosos que manifiesta el mundo, como la impensada pandemia o las contingencias desde lo geopolítico, social y cultural.

Por este motivo, y gracias al periodismo profesional, nos enfrentamos al desafío de impartir veracidad para combatir el exceso de información no verificada.

Durante la pandemia, fue uno de los principales destinatarios de organismos como la OMS para promover coberturas informativas responsables, seguras y basadas en la evidencia científica.

En este marco, se brindaron múltiples cursos y charlas sobre aspectos de bioética y conceptos básicos de epidemiología con el objetivo de que los periodistas comprendan sobre información sanitaria e informen con responsabilidad.

Según la UNESCO, el periodismo es clave para proporcionar información fidedigna y para superar los mitos y rumores: “El periodismo profesional nos ayuda a distinguir lo que creemos que sabemos y lo que no sabemos con certeza. También nos ayuda a mantenernos al tanto de la evolución de la ciencia en relación con el virus, a aprender sobre su prevención y tratamiento, y a conocer las medidas políticas aprobadas al respecto”.

Más allá de las medidas que tomen las empresas tecnológicas respecto al filtro de información dudosa u oficial en el universo de Internet, el periodismo sobre la base de las redes sociales y las plataformas informativas online necesita de profesionales idóneos para neutralizar la desinformación.

En países de todo el mundo, este sector es considerado un servicio esencial y los periodistas trabajadores esenciales. “Este reconocimiento de la vocación esencial del servicio público del periodismo también ha sido promovido por los principales periódicos y medios de comunicación. En el futuro, los medios de servicio público tendrán un rol más clave que nunca”, postula la UNESCO.


En Universidad Siglo 21 pensamos una Licenciatura en Periodismo nueva, diferente, que se adapte a las transformaciones tecnológicas, pero también a los cambios cada vez más vertiginosos que manifiesta el mundo, tanto geopolítica como social y culturalmente. Frente a la emergencia de diferentes subjetividades, el estancamiento de algunas instituciones, la creación de múltiples y variados vínculos comunitarios, sostenemos la necesidad de construir una mirada y una escucha atenta, despierta, curiosa pero también desprejuiciada. Una mirada y una lectura que pueda dar cuenta de los acontecimientos que configuran, éste, nuestro nuevo escenario comunicacional. Por todo ello es que apuntamos a formar profesionales capaces de descubrir la singularidad que los hace únicos, pero también la sensibilidad que los posiciona solidaria y éticamente como periodistas dispuestos a interpelar una sociedad en permanente e irrefrenable movimiento.