Nota de Roberto Benedetti, director de la Licenciatura en Diseño y Animación Digital.

 ¿Qué hace un animador digital?

La creación de una película animada, una serie, una publicidad o un videojuego tiene algo en común con la creación de un automóvil: la idea debe atravesar diferentes etapas hasta llegar a su estado final.

Un artista de animación puede trabajar en cualquiera de estas etapas, haciendo diferentes tareas como diseño de personajes, animación 3D, iluminación o modelado 3D.

Los artistas que pueden realizar cualquier tarea se denominan generalistas. Sin embargo, cada artista puede especializarse en la tarea que deseen. A estos se les denominan especialistas.

 

¿Me conviene ser generalista o especialista?

 Esta es una decisión personal pero cada rumbo tiene sus ventajas y desventajas.

El artista generalista puede desempeñarse en todas las etapas de una producción, su visión amplia del proceso le permite liderar equipos interdisciplinarios y su capacidad de adaptarse a trabajos de distintas naturalezas le amplía la salida laboral. Sin embargo, conocer todas las etapas le dificulta especializarse en cualquiera de ellas, lo cuál le impide acceder a grandes estudios, que buscan principalmente especialistas, debido a la gran cantidad de artistas que tienen trabajando en cada etapa de la producción.

El especialista, en cambio, reduce su espectro de competidores y cuenta con más posibilidades de ingresar a un gran estudio, ya que estas compañías generalmente buscan perfiles de este tipo. Aunque su especialización lo convierte en alguien poco efectivo ante ofertas laborales que no sean de su especialidad, y en regiones con pocos estudios grandes, puede ser muy difícil encontrar empleo.

Como verán, la respuesta a esta pregunta no es sencilla ya que se ve atravesada por intereses personales, el desarrollo del sector en la región y las aspiraciones del individuo a largo plazo.

¿Y qué ofertas laborales puede recibir un animador?

Los especialistas encontrarán ofertas laborales compatibles con su formación en estudios de animación, productoras de cine o televisión, agencias de publicidad o incluso estudios de diseño gráfico. En estas últimas opciones, hay bastante demanda de animadores especializados en Motion Graphics (animación gráfica o diseño gráfico animado).

Para los generalistas el surtido de opciones es aún mayor. Además de las opciones anteriormente mencionadas, la demanda de comunicación audiovisual está en crecimiento en una gran cantidad de sectores. Desde emprendimientos familiares hasta grandes compañías que jamás se preocuparon por la comunicación corporativa, reconocen la necesidad de contar con videos explicativos, animaciones de logos, videos motivacionales, videos descriptivos de productos o servicios, recreaciones virtuales, simulaciones, pre-visualizaciones 3D y un largo etcétera.

La reconstrucción virtual de escenas del crimen, la pre-visualización 3D de edificios en construcción, la visualización de sistemas del cuerpo humano o la simulación de fenómenos meteorológicos son solo algunos de los alcances poco conocidos pero muy demandantes del campo de la animación digital.

Sin ir más lejos, en 2018 hubo un egresado de la Tec. en Diseño y Animación Digital que dejó la carrera de Ciencias Geológicas para especializarse en reconstrucción virtual de fósiles.

También una charla TED a cargo de la Dra. Janet Iwasa nos enseña el potencial de la animación digital para ayudar a los científicos a comprobar una hipótesis.

Y esta demanda no sucede solo a nivel global, sino también en nuestro país. El último Informe Análisis de Vacancias de los Centros Regionales de Planificación de la Educación Superior (CPRES), realizado por el Ministerio de Educación, nos indica cuáles son los sectores profesionales con más demanda en el país, discriminado por región (Centro, Metropolitana, Bonaerense, Sur, Noroeste, Noreste y Nuevo Cuyo). Lo interesante de este informe es que hay solo tres sectores con alta demanda en todas las regiones del país, y una de estas tres en la de Tecnología de la Información y la Comunicación, el sector al que pertenecen los artistas digitales.

No es coincidencia que este sector tenga un rol protagonista en las proyecciones económicas de Sudamérica. Esta industria aún está naciendo y a través de conceptos como el de la Economía Naranja lo podemos ver con claridad.

¿Qué otros beneficios le ofrece el sector al artista?

El campo de la animación cuenta con algunas ventajas con respecto a otros sectores que merecen ser mencionadas.

En primer lugar, es muy sencillo desarrollarlo de manera independiente sin grandes inversiones.

Basta con una computadora doméstica para poder realizar trabajos de nivel profesional. Y las computadoras de escritorio tienen la ventaja de que pueden ampliarse por partes. Por eso, se hace más accesible la posibilidad de mejorar las herramientas con las que uno trabaje.

Además, el software profesional es más accesible que nunca. La piratería es cada vez menor,

gracias a los nuevos modelos de negocio de las grandes desarrolladoras de software. Los principales programas se adquieren por suscripción, con un costo mensual cercano al de la suscripción a Netflix. Y con software original el artista puede acceder a beneficios y seguridades que le permite desenvolverse con más efectividad, evitando conflictos técnicos imposibles de resolver que se traducen en grandes pérdidas de tiempo y dinero.

Además, al ser una industria virtual, cada vez hay más posibilidades de trabajo remoto que facilita la participación del artista en proyectos de grandes compañías a las que sería muy difícil acceder desde países con menor desarrollo en el sector.

Y gracias a su virtualidad, también se encuentra globalizada, lo que la convierte en una industria dolarizada. Los honorarios que maneja un artista de animación se miden globalmente, aunque esta decisión es en última instancia personal, ya que el artista puede regular sus honorarios en función de las características del cliente.