Por Fabiana Renault. Directora de Crea 21 | Diplomatura en Creatividad e Innovación y del Certificado en Innovación y Creatividad – Innovation at Work de la Universidad Siglo 21.

Hay quienes coleccionan obras de arte, hay quienes coleccionan estampillas, están los coleccionistas de huevos de porcelana, o de antigüedades… A mí me gusta coleccionar Ideas.

En rigor es un hábito heredado de mis tiempos como Directora Creativa en agencias de publicidad, donde siempre para inspirarnos mirábamos las ideas de creativos de otros países. La técnica es simple: una idea siempre inspira otra idea. Comprender el proceso creativo de otro, nos alimenta el propio.

Austin Kleon (Texas), un escritor que dibuja, tal como él mismo se define, en su libro “Steal Like an Artist”, plantea que todas las expresiones artísticas “robaron” de las expresiones que los precedieron. Así, no existiría el cine, por ejemplo, si antes no hubiera existido la fotografía.

El mito de la idea robada y el copyright se ha ido desvaneciendo, dando lugar a otras corrientes como lo es la teoría del copyleft en donde la libertad de uso es incluso más relevante que la autoría.

Es más, el talento del “hacer” es hoy más relevante que el de “idear”.

Por eso mismo, coleccionar ideas, nos pone en evidencia que alguien tuvo una idea, pero sobre todo, tuvo el coraje de llevarla a cabo.

En los últimos años como docente de Creatividad e Innovación, he llevado esta modalidad a mis aulas y los resultados son asombrosos. Así como cuando entramos a un negocio a comprarnos ropa, lo primero que hacemos es tocarla, cuando queremos encontrar la solución a un problema (toda idea es la solución a un problema) poder “tocar” la idea, tenerla en nuestras manos, explorarla, olerla, usarla, incluso ver cómo la usan otros, automáticamente provoca otra idea.

En su libro Brain Rules, el Dr. John Medina afirma que la visión es, por lejos, nuestro sentido más dominante y consume el 50% de los recursos del cerebro, y esto se debe a que así es como siempre hemos aprehendido las cosas fundamentales. Según la Dra. Rosa Payan del Centro de Optometría y Estimulación, de Andorra, somos seres visuales, casi el 80% de la información que procesamos es visual.

Y ya que estamos en el vecindario de las ciencias, recientemente el mismo Diego Golombek, reconocido Neurocientífico argentino les explicaba hace unos meses a los alumnos de CREA que, ya sea por economizar energía tanto como por la búsqueda de placer inmediato que le genera la liberación de dopamina, nuestro cerebro es naturalmente vago. Por eso a la hora de buscar soluciones, él vuelve siempre a las rutas de pensamiento que ya conoce, incluso aunque no le hayan funcionado.

Ser Coleccionista de Ideas es el mejor antídoto para este mecanismo rutinario y facilista. Una idea que tuvo otro definitivamente siguió una ruta que nosotros desconocemos. Al de-construir esa idea, advertimos que había otros caminos de pensamiento y podemos, entonces sí, dar lugar al Pensamiento Lateral, la famosa técnica de pensamiento creativo descripta por Eduard De Bono en su libro New Think: the use of Lateral Thinking, publicado en 1967, obra que cuestionó y puso en evidencia las falencias del pensamiento vertical o lógico.

Tener una Colección de ideas, y nutrirla sistemáticamente, activa una capacidad para la que muy pocas veces nos han entrenado: la capacidad de formular preguntas. ¿Quién la pensó? ¿En qué contexto? ¿Cómo se usa? ¿Qué problema resuelve? ¿Fué exitosa?

Claro, la clave es no hacernos cualquier pregunta, sino una pregunta “poderosa”, definición que les “robé”, haciéndole caso a Austin, a Eric E. Vogt, Juanita Brown, and David Isaacs autores del libro El arte de las preguntas poderosas. “Esas que abren la puerta al diálogo y al descubrimiento.
 Que son una invitación a la creatividad y al pensamiento progresivo. Las preguntas pueden dar lugar a movimientos  en cuestiones claves, mediante la generación de ideas creativas, que puedan causar el nacimiento del cambio”.

Ser Coleccionista de Ideas, tenerlas ahí, a la mano, ver qué reacción causan en los otros, nos hace formularnos preguntas, y para que estas sean poderosas, lo que tenemos que entrenar es justamente el motor del pensamiento creativo: la curiosidad.

¿Acaso no son los niños los seres más creativos? ¿Y no son ellos los que viven preguntando todo?, incluso aquello en lo que ni hemos pensado. Los niños nacen con esa habilidad, porque no conocen nada de lo que nos rodea, todo está por descubrir.

Cuando me encontraba preparando mi charla Ted que dí en TedxCórdoba el noviembre pasado (que casualmente se llama “Coleccionista de Ideas”) miré muchas, muchísimas charlas TED; así y todo, la de Sir Ken Robinson sigue siendo mi favorita, de hecho es una de las que más vistas tiene en el mundo, se llama “¿Matan las escuelas la creatividad?”. Les recomiendo verla, no sólo porque es muchísimo más interesante que la mía, sino porque esa me parece una de las preguntas más poderosas en relación al pensamiento creativo.

Coincido desde luego con este Maestro de Liverpool, Inglaterra. Sólo agregaría que además de las Escuelas, los trabajos, las convenciones, el statu quo, los estereotipos, las estadísticas, la economía, la política, los prejuicios, la convivencia, las injusticias, todo atenta contra la creatividad.

Pero justamente, como son tantos los problemas que hay que solucionar, hacernos un espacio en la casa, en el despacho o en la quinta de las sierras, y en nuestra agenda, para tener nuestra “Colección de Ideas” es un verdadero gesto de optimismo.

Ya se sabe que el pensamiento positivo propicia la creatividad. El desafío es ir por la vida buscando ideas, coleccionándolas. Seguramente este hábito hará que estemos alerta y poniendo nuestra atención a lo nuevo, a lo sorprendente. Y así, como quien no quiere la cosa, buscando ideas, además de inspirarnos, lograremos que los malos pensamientos, las malas noticias y quién sabe, la ansiedad misma que tanto acosa a la humanidad toda, pase a un segundo plano, liberando espacio en nuestro cerebro, para que en vez de hacer siempre lo mismo, podamos atrevernos a lo nuevo.

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*Fabiana Renault es Licenciada en Publicidad, Profesora Experta en innovación de la Escuela de Posgrado de la Universidad Siglo 21, Directora de Crea 21 | Diplomatura en Creatividad e Innovación y del Certificado en Innovación y Creatividad – Innovation at Work. Es Consultora en Procesos de Creatividad e Innovación para empresas de Argentina y Latinoamérica.