En la actualidad, salir con la batería del celular cargada es tan importante como no olvidar las llaves de casa. Y es que tener conexión a internet y poder acceder a las tecnologías para comunicarse y gestionar información (las TIC), se ha vuelto esencial en nuestras vidas. Sin embargo, el uso de internet, computadoras y celulares en el rubro laboral puede producir molestia, ansiedad o angustia que los expertos denominan Tecnoestrés.

El Observatorio de Tendencias Sociales y Empresariales de Universidad Siglo 21 realizó una investigación sobre el impacto psicosocial de las TIC en el ámbito laboral para poder medir el estrés y el bienestar tecnológico de los trabajadores. En la encuesta participaron 1.045 trabajadores de entre 18 y 70 años, y se concluyó que casi el 11% no siente interés o no da relevancia a las tecnologías de comunicación aplicadas al trabajo. El 17% manifestó un alto nivel de cansancio debido al uso, 8,5% tiene altos niveles de ansiedad y más del 9% respondió que no contaban con las competencias para usar las TIC.

Por otro lado, también se midió cómo la actitud y sentimientos sobre el uso intensivo de la tecnología varía con respecto a la edad de los trabajadores entrevistados. El 35% de los mayores de 50 años, los baby-boomers, expresó sentir un nivel medio o alto de fatiga, incluso algunos afirmaron sentir ineficiencia.  Asimismo, el 20% de los millennials confesó presentar altos niveles de fatiga por el uso intensivo de las herramientas tecnológicas. Sin embargo, en el ítem del tecnoplacer, los jóvenes tuvieron un porcentaje mayor con respecto a tener experiencias positivas al usar las tecnologías informáticas.

Uno de los datos, que cabe resaltar, es el que proviene de la comparativa entre ciudades. Tucumán y Corrientes se destacaron por mostraron los porcentajes más elevados de estrés por el uso de las TICs en el ambiente laboral. En el caso tucumano, obtuvo un 16,1% de alto escepticismo, 20,2% de fatiga y 15,3% de ineficacia. Corrientes tiene el nivel más alto de ansiedad, con un 11,7 %. Y la ciudad con niveles altos de asimilación de las TICs en el trabajo es Capital Federal.

Si bien los porcentajes del estudio no son alarmantes, demuestran una problemática en la vida de los trabajadores que puede ser aliviada dándoles la correcta formación para que logren incorporar, de manera eficaz, las tecnologías a su tarea diaria para evitar la frustración y, en consecuencia, el Tecnoestrés.

Dejar fluir

El estudio también demostró los niveles de Tecno-flow en los participantes. Es decir, que encuentran placentero incluir las TIC en su trabajo. En consecuencia, aprenden más rápido y desarrollan comportamientos que favorecen la innovación, productividad y adquieren nuevas competencias y habilidades digitales.

Los resultados arrojaron que más del 59% de la población evaluada le gusta trabajar con tecnologías y más del 53% lo disfruta. Además, el 48, 6% siente mayor eficiencia cuando incorpora las TICs a su jornada y el 52% logra alta concentración.