Victoria López estudió Animación de Personajes en una universidad estadounidense y hoy trabaja en Blizzard, una reconocida empresa de videojuegos norteamericana. Para ella, lo más importante es impulsar a los estudiantes a que se vinculen con el mundo. 

Con sólo 24 años, Victoria López sabe que su futuro como artista y animadora es prometedor. Lo supo desde el momento en que finalizó sus estudios secundarios en Córdoba, desde donde decidió partir hacia Estados Unidos. Allí estudió Animación de Personajes en la Universidad Ringling College of Art and Design, y hoy se desempeña como animadora en Blizzard, una reconocida empresa de videojuegos norteamericana.

“Me impulsó un sueño muy grande de llegar algún día a trabajar para las grandes compañías, una necesidad de expandir mi conocimiento, conocer gente nueva y aprender de la enseñanza de grandes profesores de la animación”.

Para Victoria, el arte de la animación fue “un amor a primera vista”, lo que permitió que su decisión al momento de elegir una carrera universitaria fuera tan clara. Recién egresada del secundario, Victoria se recuerda en su casa en Córdoba googleando todo tipo de información sobre esta carrera, además de universidades y oportunidades en el exterior. “De todas me rechazaron. No estaba preparada y no tenía el portafolio que se necesitaba. Pero sabía que bajar los brazos no iba a ayudar de ninguna manera”, señala. Estos primeros desafíos la llevaron a trabajar en un portafolio más completo y volver a presentarse al año siguiente.

“Un año más tarde volví a aplicar e ingresé, no sólo a una sino a varias universidades del exterior” dice Victoria, y agrega:

“Creo que es importante superar las frustraciones, aunque nos cueste en el alma aceptar haber fallado”.

 

Victoria presentó su aplicación para trabajar en Blizzard a través de su página web y fue contactada semanas después. Para ella esta oportunidad no fue un camino fácil y estuvo directamente relacionada a su esfuerzo durante la carrera. Recuerda:

“Durante mis cuatro años universitarios me esforcé muchísimo, quedándome noches sin dormir intentando aprender todo lo que pudiese, hablando con profesores, compañeros de trabajo, investigando empresas y oportunidades, en otras palabras: estando activa, pendiente y alerta de todo”.

Fue ese aprendizaje el que le permitió presentar a Blizzard un demo reel de alto nivel profesional.

Ya durante su tercer año de estudio había logrado trabajar en Electronic Arts, sitio donde pudo conocer sobre el funcionamiento de los videojuegos y alcanzar la experiencia necesaria para el puesto en la empresa actual. Dice la joven:

“Hay que tomar acción si uno quiere ver resultados. Todo sueño es posible, sólo toma sacrificios, gran determinación y fuerza de voluntad para lograrlo”.

En Blizzard, Victoria se desempeña en Infinity Ward, donde produce animaciones para el aclamado juego Call of Duty, que pronto se presentará al público oficialmente. Su desafío más grande es el límite de tiempo para terminar las animaciones. “El nivel de calidad es muy alto, pero la cantidad que hay que hacer es aún más. He aprendido a maximizar mi tiempo, enfocarme de lo general a lo particular, tener un flujo de trabajo consistente y lo más importante: no aferrarme a mis animaciones, saber que si hay cambios o me piden empezar de nuevo toda una animación tengo que aceptarlo y seguir adelante”, explica.

 

“Cuando hay talento, las compañías de otros países no dudan en llamar”

Para Victoria López, quien conoció a estudiantes de la Licenciatura en Diseño y Animación Digital de Siglo 21 a través de una charla online, es muy importante que desde las universidades se impulse a los alumnos a vincularse con el mundo. “Hoy en día hay muchísimas maneras de contactarse con animadores y artistas con un simple click”, destaca.

Entre algunos de sus “tips” para adentrarse al mundo de la animación, Victoria recomienda investigar acerca de foros de animaciones, ser parte de grupos online o hacer desafíos de animación como los que presenta el sitio de 11SecondClub. Además, tener una gran actividad en las redes sociales, hacer una cuenta en Vimeo o Instagram para mostrar los trabajos recientes y crear un usuario en LinkedIn para conectar con gente de todo el mundo. “También recomiendo que los alumnos no tengan miedo a aplicar a compañías del exterior. Muchos creen que por estar en otro país es imposible que funcione, y eso está lejos de ser verdad. Si el artista tiene talento y presenta profesionalidad, las compañías no dudan en llamar”, explica. También sugiere a los estudiantes ir con su tarjeta de contacto a festivales y convenciones de animación, tecnología y videojuegos, ya que “son los mejores lugares para hacer conexiones y mostrar el trabajo personalmente”.

Victoria mira hacia atrás y destaca la importancia de su universidad y profesores, quienes la ayudaron a guiarse en su camino profesional. “En mi universidad siempre hubo una atmósfera competitiva, pero no de ganarle al otro, sino de una competencia con uno mismo, de querer alcanzar sueños grandes, y eso me ayuda hoy a no tener límites en soñar”, recuerda. La joven también se refiere a los Servicios de Carrera de su universidad, que al igual que el Centro de Empleabilidad de Siglo 21 se ocupan de ayudar a los alumnos a prepararse para el mercado laboral real y vincularlos con mundo productivo.

Con 24 años, Victoria tiene muchos objetivos a futuro. Uno de sus proyectos es crear un cortometraje animado sobre la cultura argentina.

Y en términos laborales, “seguir aprendiendo y creciendo como animadora, artista y profesional. Amo lo que hago y mi sueño es poder seguir haciéndolo por el resto de mis días”.