En las últimas décadas, el movimiento de prácticas en psicología basadas en la evidencia (PBE) ha adquirido importancia en la mayor parte de los escenarios de salud mental del mundo. Las PBE implican la integración entre la mejor evidencia disponible en el ámbito científico y la experiencia clínica en el contexto de las características del paciente, su cultura y sus preferencias (APA Policy Statement on Evidence-Based Practice in Psychology, 2005). Al respecto, es necesario destacar que el movimiento de las PBE de ningún modo intenta reemplazar el saber clínico-práctico con evidencia científica, por el contrario: las habilidades clínico-terapéuticas son esenciales para la aplicación del saber científico.
Este evento científico-profesional pretende expandir y explorar el desarrollo de las prácticas en psicología basadas en la evidencia en el ámbito local y regional, con el fin de divulgar la importancia de éstas teniendo en cuenta el principio ético que guía a los profesionales en la salud: garantizar al paciente un tratamiento que haya demostrado su utilidad.